No voté por ninguno de los dos candidatos que confrontarán en la segunda vuelta electoral para escoger el próximo presidente de los colombianos. Hago parte de una gran masa de compatriotas —al menos tres millones de votantes— que se enfrentará a la perentoria decisión de tener que escoger entre dos alternativas que no nos despiertan atracción.
Algunos me dirán que también existe la posibilidad de votar en blanco, circunstancia que seguramente crecerá con fuerza el próximo 21 de junio según se siente en el ambiente electoral después de las posiciones y decisiones adoptadas por Sergio Fajardo, Juan Daniel Oviedo y Claudia López. Gústenos o no, el país se polarizó en los dos extremos del espectro ideológico. Las opciones que nos quedan no representan a una izquierda o a una derecha moderadas. Parecen estar más cerca del comunismo y del fascismo, con discursos virulentos y agresivos que invitan a la violencia. El «centro» se desvaneció ante el fragor de los extremos. La delicada situación del país pedía a gritos actitudes duras y posiciones fuertes. El asesinato de Miguel Uribe había llenado de miedo los corazones de los electores, las amenazas chantajistas del gobierno con la convocatoria a una asamblea constituyente inundaban el panorama futuro de incertidumbre y las descaradas intervenciones del presidente en todas las decisiones del Pacto Histórico y en la deslegitimación del sistema electoral generaban zozobra. Frente a estas circunstancias el país quería un discurso contundente y Abelardo De la Espriella se lo dio. Un perfecto desconocido y advenedizo supo conectarse con el sentimiento que albergaban y querían los colombianos mientras los candidatos del medio se ahogaban con mensajes planos, sin emotividad y lejanos del querer ciudadano. Los militantes y simpatizantes de ese «centro» político no esperaron a la segunda vuelta para tomar decisiones y se alinearon desde la primera. Una sorpresa electoral que pocos esperaban. Con el «centro» agonizando el panorama que se observa para las elecciones del 21 de junio es una confrontación voraz entre los polos. No hay espacio para tibiezas. O izquierda o derecha puras.
Un factor que ha incidido históricamente en el comportamiento del electorado y en su decisión a la hora de escoger al presidente de los colombianos es el miedo. Andrés Pastrana, un figurín de televisión, ganó en 1998 con la complicidad del pánico nacional frente al continuismo que significaba Serpa y su conexión con Samper y el proceso 8.000, Álvaro Uribe volvió a derrotarlo y con él a toda la dirigencia política de la mano del terror sembrado por la guerrilla en todo el territorio nacional, y contra el lánguido y corrupto gobierno de Iván Duque se hizo presidente Gustavo Petro. El triunfo de Abelardo en primera vuelta es un portazo de los colombianos frente al actual gobierno. La gente no votó por el «outsider» solo por su discurso simple y contundente sino contra un establecimiento desvencijado, contra el fracaso en la lucha contra la corrupción, contra el despiadado fomento de la lucha de clases, contra el desprecio por la iniciativa privada, contra la vanidad y la arrogancia, contra la inseguridad que regresó a los peores momentos históricos, contra Gustavo Petro. La gente tiene miedo y ese sentimiento lo ha sembrado el señor presidente de los colombianos. El resultado electoral es elocuente.
Pero bueno, con este paisaje, ¿cómo votar entonces? No pretenderé sugerirles una decisión. Allá cada uno de ustedes con su conciencia. Cualquiera sea su escogencia no resultará, sin duda, en la mejor para la patria. Pero me temo que esos tres millones de votantes que tendrán que tomar partido en estos próximos diez días soportarán su decisión en el miedo, su mayor motivación.



Entendido, votaré por la vida! Saludos mi estimado amigo. Buena columna
El planteamiento de que el miedo es el principal motor electoral no es nuevo, pero reducir el fenómeno político alrededor de Gustavo Petro únicamente a eso es una simplificación que desconoce la realidad social del país. Petro no surge del miedo: surge de décadas de desigualdad, exclusión y abandono estatal que millones de colombianos han vivido en carne propia.
Es cierto que su figura genera controversia e incluso temor en algunos sectores, pero eso ha sido históricamente el reflejo de cualquier propuesta que busque transformar estructuras tradicionales de poder. De hecho, su discurso ha estado centrado en reducir la desigualdad, fortalecer derechos sociales y replantear el modelo económico hacia uno más equitativo .
-Eso no es miedo: es cambio, y el cambio siempre incomoda.
Ahora bien, también hay que decirlo con claridad: quien escribe desde una posición influyente tiene una responsabilidad. No basta con analizar desde la crítica cómoda o desde la conveniencia personal. Porque cuando el análisis se queda en lo superficial o en narrativas de temor, termina alimentando precisamente aquello que dice cuestionar: la manipulación emocional del electorado.
Y aquí es donde vale la pena hacer un llamado directo: si en algún momento existió una verdadera vocación de servicio al país, es momento de demostrarlo. Eso implica dejar de lado los intereses personales, las posturas acomodadas o los miedos individuales, y asumir una posición más honesta frente a lo que realmente está en juego: el bienestar colectivo.
Colombia no necesita más voces influyentes alimentando percepciones desde la distancia o el beneficio propio. Necesita análisis responsables, conscientes del impacto que generan. Porque al final, más que miedo, lo que define el rumbo de un país es la coherencia entre lo que se dice y lo que se defiende.
Apreciado Ernesto, nuevamente me invitas a corregirte. Por favor enumerame los escandalos de corrupción en el gobierno de Duque ( no lo defiendo porque fué el sepulturero del CD). Y cuando los enumeres, dime el valor demostrado del entuerto. No me vayas a decir que centros poblados, que devolvieron la totalidad de la plata. Datos REALES, no narrativas de la izquierda que todo lo distorsionan, lo magnifican y lo manipulan con mentiras.
Y qué tal el robo de Abudinem… y la venta de las reservas de oro del Banco de la República aprovechando la pandemia… y los préstamos ante el FMI del flamante vicepresidente del abogado mafioso para endeudar al país (deuda que Gustavo Petro pagó: 5 mil millones de dólares)… y qué tal el muñequito de Uribe dándole saludos al Rey de España de parte del patrón… así sería el otro muñequito🤦🏻♀️
Buen día Don Ernesto. Gran escrito.
Las circunstancias historicamente condicionan cualquier realidad. Estas votaciones están cargadas de mucha tensión ya que el triunfo de la propuesta social y progresista de Gustavo Petro ha generado tantas cosas buenas que muchas personas no reconocen y tantas cosas que se deben mejorar que muchos reconocemos.
Está bien que hayan diferencias pero el no resaltar lo bueno visible es un lío a la hora de evaluar y lo pendiente desde la negativa y destructiva exageración y no desde la serenidad tampoco es saludable como lo he venido observando desde los hechos y no desde la afinidad.
En cuanto al comentario de Don Julio comparto agregando que pasa mucho tiempo para comprobarle a los presidentes las acusaciones, ya que el tema es complejo .
Con relación a Doña Michelle estoy totalmente sintonizado con el comentario. El pueblo se cansó de tanto abuso sistemático e insostenible y surge Petro como esa persona que ha mostrado esa luz que ha quemado retinas porque siempre se ha estado en oscuridad y es lo único conocido.
Creo que el verdadero miedo es a la luz y no a la oscuridad. El cambio soñado que se ha venido logrando asusta pero «nada de nervios» porque es real y con hechos.
Feliz día.
Y por ultimo; ni yo, ni mi familia vamos a votar por miedo; vamos a votar porque solo existe una muy buena opción para recuperar este país de la oscuridad. Vamos a votar por una pareja que han demostrado una inteligencia superior, sus perfiles son de estadistas destacados y en especial que no tienen sobre sus hombros el cancer de la corrupción que recae sobre todos los demás politicos.
Esta muy fácil la decisión de esta contienda.
Si quieres de verdad a tu patria, Abelardo, debes renunciar a la ciudadanía americana, para cuya Constitución tendrías que trabajar, obviamente para escapar de la cárcel en Miami donde tiene tu firma bajo investigación por lavado de activos en los casos de Alex Saab y Alias Boliche…
En este orden de ideas, tenemos suficientes pruebas de lo que ha sido la vida pública de Iván, siempre abogando por La Paz y la reconciliación.
Respetado Columnista:
» Primero vinieron por los socialistas y guardé silencio porque no era socialista»
Luego vinieron por los sindicalistas y no hablé porque no era sindicalista»
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque no era judío».
Luego vinieron pir mí ; y para entoces ya no quedaba nadie que hablara en mí nombre»
Martín Niemoller.
Triste aceptación por muchos.
No votaré por:
<Aquel que nos llevará a un retroceso en los derechos sociales.
<Aquel que invita a un totalitarismo, militarismo, autoritarismo, antiderechos, .
< Aquel que denigra de la Mujer: en su discurso y actuar disninuye la capacidad intelectual, humilla , ridiculiza, sexista.
< Aquel que trabaja con la lógica : amigo_ enemigo, muerte , homofobia, extractivismo , cárceles en lugar de centros de educación.
< Aquel que como dice una cosa, dice la otra: hoy propone anular el salario minimo vital, mañana lo pone; hoy es ateo, mañana creyente.
< Aquel que aún no define : " Firme por cuál patria: italiana, colombiana, gringa..
<Aquel que no está éticamente formado.