EL VERDADERO SENTIDO DE LAS PALABRAS.

OpiniónCrónicasEL VERDADERO SENTIDO DE LAS PALABRAS.

No me llames periodista.

Hace muchos años que hago parte de los medios de comunicación y aunque mi profesión hoy en día es diferente a la de comunicador social o periodista, aún estoy y espero que por algún tiempo más, haciendo parte de este mundo maravillosos que es la comunicación, pero responsable como el que más, entendí que más de 40 años no me avalan para ostentar tan maravilloso título.

Desde muy chico quise hacer parte de los medios y al haber optado por otra carrera universitaria, me esforcé por ponerme al día en la legalidad para honrar la profesión que soñaba, es por eso que, si me dices LOCUTOR, me sentiré horado, pues fue el mismo Ministerio de Comunicaciones quien avaló mis conocimientos en el tema y me otorgó la LICENCIA PROFESIONAL DE LOCUTOR. (2562 Mincomunicaciones)

Lo anterior me permitió compartir con los grandes locutores de la época y en mi amor por el deporte con los mejores exponentes de la radio y la prensa deportiva del momento, pero nunca fui periodista, fui reportero deportivo, comentarista deportivo, narrador deportivo y hasta me aventuré a escribir en algunas páginas de uno de los diarios de la ciudad, pero nunca fui periodista; es que siempre he pensado, que el hecho que alguien haga memoriales no le da el título de Abogado, ni a quien aplica inyecciones se le puede llamar médico, igual el que pega los adobes no es ingeniero, ni el que reza cien padrenuestros es sacerdote, No. Como alguna vez lo leí en mi cartilla de primaria, UN LUGAR PARA CADA COSA Y CADA COSA EN SU LUGAR.

La vida me ha premiado con cosas maravillosas y con personas que han creído que podían delegar responsabilidades en mí y terminé haciendo parte del selecto grupo de comunicadores que cubrimos infinidad de eventos, los mismos que debieron y merecieron ser cubiertos por PERIODISTAS de verdad, desde la visita de un Papa a Pereira, catástrofes naturales como la de Lérida y Armero ,concursos de belleza festividades locales y nacionales, transmisiones de siniestros y de eventos que enlutaron la ciudad y el país, elecciones políticas, por citar solo algunas , me llenaron de satisfacción pero no me dieron el título de periodista.

Es que el periodista, por más argumentos en contrario, solo lo gradúa una universidad y de ahí en adelante, el deberá honrar su profesión. No conozco el primer plano de una casa firmado por un maestro de obra, ni un reo cuya salida de la cárcel haya sido respaldada por un tinterillo. (con el debido respeto por todas las profesiones).

Hoy en algunos eventos son más las credenciales sin periodistas que los periodistas con credenciales, hoy es más fácil para los organizadores de los eventos, hacer las credenciales en serie y poner el rotulo de Periodista a quien demuestra que sabe manejar un celular o tiene 15 seguidores en una página de internet ( lo de los 15 lo digo porque hoy las familias no son tan numerosas) y lo grave de esto es que ni siquiera se preocupan por enaltecer el inmerecido honor que se les hace llamándolos así.

Alguien podría pensar que lo mío es resentimiento o envidia, pero nada de eso tiene este escrito, es más la valoración y el reconocimiento a una de las más lindas profesiones, como es el periodismo, y es también el clamor para que las cosas simplemente tengan la grandeza que se merecen.

Años atrás te comprabas una grabadora y ya eras periodista, (algunos hasta mandaban a imprimir tarjetas con ese distintivo) aun lo hacen. Hoy con un celular y un modesto conocimiento en redes ya te tildan como tal. Algunos pasaron de la noche a la mañana de ser políticos, conductores, zapateros y otras profesiones a ser Periodistas y hasta directores de medios y claro así se les debe llamar, so pena de ser sacados de sus agendas o no permitirles hablar en sus comprados espacios.

Algunos sacan provecho de esto en menesteres que nada tienen que ver con el ejercicio de la profesión y hasta miran por encima del hombro a quienes gastaron su tiempo , su dinero y hasta parte de sus vidas en obtener en verdadero título de profesional, es común ver hoy en los medios a futbolistas en desuso haciendo gala de conocimientos , faltándole a la esencia misma de la comunicación, lo anterior sin contar con la falta de preparación en materia educativa y llenando sus intervenciones con errores idiomáticos y de comunicación.

Algunos sin formación académica o profesional, son consultores políticos, económicos y hasta videntes del andar de una ciudad o un departamento, pitonisos de la verdad y mercaderes de la información todo bajo el rotulo de “periodistas”.

No soy periodista y si en algún momento he usurpado estas funciones, lo he hecho con el respeto que me merecen quienes, si pueden enarbolar su título como tal, mi vida me la he ganado en los medios como cronista deportivo y hoy en el ocaso la misma me siento orgulloso por lo hecho, pero Dios lo sabe y es que jamás me hare llamar Periodista porque no lo soy.

Si alguien se siente ofendido me disculpo, pero es que como decía mi madre, Entre más amistad más claridad.

RESPETO OPINIONES EN CONTRARIO.

Carlos Alfonso Riaño Acevedo

Abogado. Esp. Derecho Laboral y Seguridad social. Esp. Derecho de familia

Narrador Deportivo Y algo loco

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Vea nuestros otros contenidos