ORFANDAD EMOCIONAL:  CÓMO AFECTA A LA PAREJA

OpiniónDerechoORFANDAD EMOCIONAL:  CÓMO AFECTA A LA PAREJA

Por: Olga Cecilia Trejos Buriticá

Para que el escrito sobre la Orfandad Emocional no quedara tan extenso pues me estoy obligando a limitar las columnas a 600, máximo 900 palabras, excluí, intencionalmente, parte del tema para poderle prestar más atención, por su importancia.

¿Cómo se puede manifestar la orfandad emocional en los miembros de la pareja?

Podríamos decir que, con el miedo intenso al abandono y se da cuando uno de sus componentes experimenta una necesidad constante de aprobación y validación, temiendo que su pareja lo rechace o lo deje en cualquier momento.  Vienen los celos, el control, la revisión constante de la lista de amigos, actividades fuera de la casa, la revisión del celular, a tal punto que han llegado a tener aparatos remotos con la información para estar informados al segundo de todo lo que el otro está haciendo.  En una palabra, la comunicación regularmente es nula porque todo lo sabe el otro de forma directa.  Los celos se vuelven patológicos. Recomendaciones de cómo hablar, cómo vestirse, hasta con quien conversar y cómo reírse. Aparece el encierro y la pérdida de la libertad.  La excusa es, “yo te amo, no quiero que te pase nada o que te hagan nada” y la manipulación: “conmigo no te falta nada, no tienes necesidad de salir, yo lo traigo todo”. Las privaciones llegan en la vida del otro, lo mismo que la soledad y el desamor.  Es la primera puerta al ciclo de la violencia.

El apego ansioso o evitativo: se mueve entre la dependencia emocional que es cuando uno de ellos se aferra en exceso a su pareja y la evitación que es la distancia por miedo a salir lastimado o a perder la independencia. Cuántas veces hemos escuchado, lo amo, pero, que se mantenga lejitos; que no se acerque mucho.  O, en mi matrimonio, cada uno conserva su propio espacio, no nos invadimos, cada uno tiene su propia alcoba, sus proyectos, sus amigos. La verdad, es que, de esta forma, evitan aferrarse mucho al otro y si la relación termina, no duele tanto. Este tipo de apego se mueve entre el querer estar cerca, pero prioriza la independencia buscando un distanciamiento emocional. Anhela la cercanía, pero huye de la misma. Solución: apoyo mutuo y ayuda con terapia. Mucha comunicación, seguridad e inclusión de cada miembro de la pareja en la vida del otro.

Buscan parejas distantes: Con regularidad, tuvieron padres ocupados, fríos, fueron criados por niñeras o familiares que también estaban ocupados mientras sus padres trabajaban y regresaban a la casa, agotados o a seguir trabajando o sólo con ganas de dormir o ya sus hijos estaban dormidos para madrugar a trabajar. Es común repetir patrones de la infancia, eligiendo de manera inconsciente a personas emocionalmente distantes o indiferentes para intentar sanar el pasado, parece una contradicción, pero no lo es.

Conlleva a dificultad para confiar: como ya me han fallado, me resulta más fácil aceptar que el otro me va a fallar, a traicionar, lo que conlleva a hipervigilancia, celos excesivos, encierro, maltrato por control sobre la pareja.

Pero, también puede aparecer la complacencia extrema, al ceder las propias necesidades y límites con tal de evitar conflictos o retener el afecto del otro.  La respuesta más común es “bueno señor, como tú digas”. Por lo regular le da la razón en todo y la administración de todo.  El compañero toma las decisiones, la compañera asiente. Se puede hacer verbalmente o con un gesto, o simplemente guarda silencia. De esta forma no hay contradicción, peleas, disgustos, reclamos ni conversaciones adversas, pero el amor se va apagando y la comunicación se silencia lentamente, hasta desaparecer.

Se oye más de lo que se escucha, sabiendo que oír es la acción involuntaria y pasiva de percibir sonidos o ruidos a través del oído, como quien oye llover o una música a lo lejos, es una capacidad sensorial básica; mientras que escuchar requiere de atención intencionada, requiere un proceso activo de concentración, compresión e interpretación de sonidos o mensajes.

Escuchar requiere intención, siendo fundamental para la comunicación efectiva y la escucha activa. Alguna vez hemos dicho a alguien: ¿escúchame, por favor? O, nos han dicho: “es que tú no me escuchas”.

A veces quien más necesita de tu compañía, vive bajo el mismo techo y está librando su propia batalla.

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