“Tengo 80 años y no me vas decir qué decir. Yo no soy político, soy rescatista”
Topo Méndez
“Ya basta de luchas de poder, egos y estupideces burocráticas”. Los topos vinimos a salvar vidas, no a pelear por permisos” . Estas y otra frases del “chino Méndez”, resume con gran sapiencia lo que significa la ayuda humanitaria en el pico de un terremoto. Este gran señor y mejor ser humano es considerado en México un icono, mejor dicho para los mexicanos es un patrimonio vivo del Estado Mexicano.
Con sus 80 años de vida y 40 al servicio de salvar vidas en más de 100 países, arribó a Cali con 20 topos, de una manera inconsulta pero, muy humanitaria a hacer lo que mejor sabe a hacer: salvar vidas. Tan pronto se bajaron de la furgoneta, le negaron ir a descansar al hotel: todo minuto cuenta, ya habrá tiempo para el descanso, dijo el topo mayor, dando una lección a autoridades colombianas que le cuestionaron por sus credenciales, enfatizó el topo: Sus credenciales están por 100 países, donde ha podido rescatar cientos de vidas. No cuenta con tiempo para esas cosas burocráticas, soy un rescatista del mundo. Esas son mis credenciales. Vine a Colombia y a Cali a trabajar sin celos, a ofrecer mi experiencia y nos dejan trabajar.
Siendo como es el “chino Méndez” un hombre de pueblo mexicano forjado en las batallas de la solidaridad y la buena fe, al ser cuestionado por un medio de comunicación nacional, sobre si tenía permiso del gobierno de Colombia para “trabajar como rescatista, dijo: “Me quiere poner alguna trampa. Nosotros somos voluntarios y venimos a sumarnos a los esfuerzos que están empleando las autoridades y los grupos civiles, por favor vámonos respetando y vámonos ubicando” Esta actitud de salvar vidas, haciéndole un esguince a tanta parafernalia y protocolos burocráticos las resume así: “Si me pongo a seguir protocolos de tipo administrativo burocrático nunca voy a ningún lado” nuestra misión es salvar vidas, no somos diplomáticos ni políticos”.
José Saramago, escritor y filosofo portugués, en su ensayo sobre la ceguera anotó: “En las tragedias salen a relucir to lo bueno y todo lo malo del ser humano” Apoyándome en Saramago, cómo puede haber sobre la tierra algún ser humano que se atreve a cuestionar la idoneidad de una persona tan noble, profesional como rescatista y desinteresada como el señor Héctor Méndez, decano de los rescatistas del mundo, que fincó su vida al servicio de salvar vidas, donde ocurra la tragedia? Realmente siento pena ajena cuando en Colombia se cuestiona la llegada sin tarjeta de invitación del topo mayor y su grupo de topos considerados el mejor equipo de rescate en el mundo.
Como desagravio y reconciliación, las autoridades colombianas deberían estar pensando en una especie de homenaje y reconocimiento que esté a la altura de un hombre de las calidades y cualidades humanas, como este icono mexicano. Por ejemplo Venezuela, donde el “chino Méndez” participó como rescatista con su grupo, en señal de recordación y gratitud, le esculpieron un busto, ubicado en un lugar público destacado.
Colombia y México siempre han sido dos pueblos hermanos, con amplia trayectoria comercial y de cooperación, sobre todo en el campo de la educación, donde miles de mexicanos se han formado académicamente en Colombia, y también, miles de colombianos han obtenido doble titulación académica. Pequeñeces por divergencias políticas, deben hacerse a un lado, pensando en que lo único y verdaderamente importante es: la vida. Y el topo Méndez es un ejemplo a emular, no solo como rescatista, sino, como un gran ser humano, cuyo único propósito es: Salvar vidas. Gracias “topo mayor” por venir a ayudar en Colombia con su experiencia y enseñanzas a salvar vidas. Su huella siempre será recordada en Colombia. Usted no necesita ninguna autorización para venir a Colombia, usted ya es colombiano.
JAIRO ARANGO GAVIRIA
Agosto 2026


