JULIÁN PALOMINO: AÑOS DE ESPERA POR UNA CIRUGÍA DE CADERA

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Jeiner Julián Palomino Rentería lleva varios años esperando una cirugía de cadera que, según explica, podría contribuir a mejorar la movilidad que perdió parcialmente después de un grave accidente de tránsito.

Su historia comenzó con un accidente que obligó a una intervención quirúrgica en la Clínica Risaralda. Posteriormente pasó por Cafesalud, entidad de la que recuerda haber recibido una atención satisfactoria. Después de la pandemia, fue trasladado a la Nueva EPS.

Desde entonces, la espera por una solución definitiva se convirtió en una historia de trámites, órdenes médicas, llamadas sin respuesta y actuaciones judiciales que, hasta ahora, no han conseguido concretar la cirugía.

Una cirugía que sigue pendiente

Palomino aclara que su condición no es de inmovilidad, sino de movilidad reducida, situación que, según explica, está relacionada con las secuelas que enfrenta y que hace necesaria una cirugía de cadera. Después del procedimiento, tendría que iniciar el correspondiente proceso de rehabilitación.

Uno de los aspectos que más le resulta difícil de comprender es que, desde el final de la pandemia, todavía no haya podido acceder a la intervención que espera.

“Mi problema de movilidad reducida se debe a que necesito una operación de cadera”, explica, al tiempo que insiste en que no está solicitando un procedimiento extraordinario, sino una cirugía que considera necesaria para mejorar su movilidad y continuar con su proceso de recuperación.

La espera se ha convertido en parte de su vida cotidiana.

Según relata, recibe las órdenes médicas, cumple con los procedimientos requeridos y queda a la espera de la programación. Sin embargo, afirma que las llamadas para concretar la cirugía no llegan.

Cuando intenta obtener información, asegura encontrarse nuevamente con el silencio o con nuevos trámites que debe adelantar.

Trámites, tutela, desacatos y más espera

Ante la falta de una solución, el caso también llegó a los estrados judiciales.

Palomino aclara que la acción de tutela fue presentada el año pasado y que, desde entonces, su situación ha estado marcada por sucesivos incidentes de desacato, debido a que, según manifiesta, las órdenes judiciales no se han traducido en la realización efectiva de la cirugía.

Desde la presentación de la tutela, explica, ha tenido que acudir reiteradamente a las autoridades judiciales para solicitar que se dé cumplimiento a las decisiones adoptadas dentro de su caso.

La situación, en sus palabras, se ha convertido en una especie de círculo interminable: llamadas, solicitudes, trámites, órdenes judiciales, desacatos y nuevamente espera.

“He hecho de todo”, resume al describir los esfuerzos realizados para conseguir una respuesta.

La falta de una solución también se extiende, según su relato, a otros aspectos de la atención médica. Habla de medicamentos que no siempre están disponibles y de documentos u órdenes que deben ser corregidos, obligándolo a regresar una y otra vez para intentar resolver los inconvenientes.

“No pido nada especial”

Una de las expresiones que resume la situación de Jeiner Julián Palomino Rentería es precisamente esa: no considera que esté pidiendo algo extraordinario.

“No pido nada especial”, sostiene.

Su solicitud es concreta: acceder a la cirugía de cadera que necesita y posteriormente iniciar la rehabilitación correspondiente para mejorar su movilidad.

Mientras tanto, permanece con movilidad reducida y con la incertidumbre de no saber cuándo podrá acceder al procedimiento que lleva esperando desde el final de la pandemia.

Palomino también señala que ha cumplido con sus obligaciones como afiliado y que espera que, así como los usuarios deben realizar sus aportes, las entidades encargadas de garantizar la atención respondan cuando un paciente requiere un tratamiento.

Sin políticos y sin puertas privilegiadas

Pese a la prolongada situación, Palomino afirma que no ha acudido a dirigentes políticos para buscar una solución.

Dice que no le gusta “estar rogando a políticos” y considera que el acceso a la salud debería garantizarse sin que un paciente tenga que recurrir a influencias personales.

Su caso, por tanto, ha seguido fundamentalmente el camino de los trámites administrativos y las acciones judiciales, incluida la tutela presentada el año pasado y los posteriores incidentes de desacato que, según relata, se han venido presentando desde entonces.

Una historia que necesita una respuesta

La historia de Jeiner Julián Palomino Rentería es la de una persona que lleva años enfrentando las consecuencias de una movilidad reducida y que, desde el final de la pandemia, espera acceder a una cirugía de cadera que considera fundamental para avanzar en su recuperación.

Más allá de los trámites y de las respuestas administrativas, permanece una necesidad concreta: una cirugía de cadera y la posterior rehabilitación.

Su situación abre además un llamado a quienes puedan contribuir a encontrar una salida.

Un llamado a la solidaridad

Ante la prolongada espera de Jeiner Julián Palomino Rentería, queda abierto un llamado a la solidaridad de médicos, especialistas, clínicas, hospitales, fundaciones, organizaciones sociales, empresarios y ciudadanos que puedan aportar una alternativa para su caso.

La invitación se extiende no solamente a Colombia, sino también a instituciones y personas en el exterior que estén dispuestas a conocer su situación y, dentro de sus posibilidades, ayudar a encontrar una solución médica.

Cualquier gestión, orientación especializada, atención profesional, apoyo institucional o alternativa que permita avanzar hacia la cirugía y la posterior recuperación puede representar una oportunidad para que Jeiner Julián deje atrás una espera que se ha prolongado desde el final de la pandemia.

Su historia no debería terminar en una nueva solicitud, otro trámite o un nuevo incidente de desacato. El propósito es encontrar una puerta que permita que, finalmente, pueda acceder a la atención que necesita y mejorar, en la medida de lo posible, su movilidad y su calidad de vida.

Escribe: CARLOS ALBERTO RICCHETTI

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