LA NATURALEZA LE HIZO UNA SOQUEADA A PEREIRA

OpiniónLA NATURALEZA LE HIZO UNA SOQUEADA A PEREIRA



En el mundo cafetero, donde nacimos y crecimos, todos sabemos qué es soquear.

Soquear es cortarle todas las ramas al cafetal y dejar solo el palito pelado, bajito, desnudo. Para el que no es del campo, parece el fin. Parece triste el panorama . Pero los que somos de la ruralidad colombiana sabemos que no es el final. Sabemos que después de un soqueo viene el renacer. Viene el resurgir. Vuelven a salir las hojas, luego la flor blanca, y después viene la cosecha, más productiva, más vigorosa que antes.

La naturaleza le hizo una soqueada a Pereira.

Nos dejó el tronco pelado. Nos movió con un movimiento telúrico que nos llenó de terror y desesperanza. Pero si algo sabe Pereira es volver a surgir de las cenizas. No es la primera vez que se refunda.

Recordemos que nacimos en esa hermandad con el territorio de Cartago. Pereira, desde siempre, sabe lo que es refundarse. Sabe sacarle el quite a las fallas de la naturaleza. Desde 1863 lo viene haciendo. Y por eso tengo la certeza: a esto también le vamos a hacer el quite.

Pero no repitiendo los mismos errores.

Recientemente se celebró en Pereira un nuevo cumpleaños. Muy respetable quienes lo hicieron con música, recordándonos la alegría, las fiestas, que somos mujeres bellas, todo eso que engalana la buena música para celebrar y es respetable esa forma de celebrar . Yo estuve en un silencio reflexivo, porque yo en esta ocasión no celebré, yo conmemoré. Conmemoré evocando la historia de todos aquellos que nos hicieron grandes como ciudad, que tomaron decisiones importantes, pero también de aquellos que tuvieron y han tenido equivocaciones con nuestra ciudad, que han dado licencias y han dado vía libre a que se hagan construcciones sin los mínimos de garantía.

Este cumpleaños lo que hizo fue tocarme el alma y motivarme a recordar que fue la naturaleza la que nos hizo este movimiento, pero también la que nos puso de nuevo en modo reconstrucción, en modo ilusiones, en modo sueños.

Y para soñar en grande hay que corregir.

Definitivamente las funciones de los curadores, de las autoridades de Planeación, de los tomadores de decisiones, tendrán que tomar en serio las recomendaciones técnicas y no volver a dar licencias en aquellos sitios donde la naturaleza nos ha mostrado con tantas evidencias, y gracias a la tecnología que hoy se tiene, por dónde van las fallas y dónde no se puede construir.

Es la gran oportunidad de volver a refundar a Pereira. De mirar hacia los lugares donde menos afectación se tuvo. De mirar hacia los lugares de la ruralidad y en esa vecindad con La Virginia y con Cartago (con un acueducto y alcantarillado regional como lo hemos planteado) donde podemos expandir los nuevos barrios, las nuevas planeaciones, los nuevos aeropuertos y los nuevos centros comerciales y plataformas logísticas, clínicas y centros educativos.

Pereira es la ciudad capital del Eje. La que vibra, la comercial, la llena de vida, la incluyente, la que convoca, la que por esencia es civismo. Un civismo que hemos recibido de nuestros mayores y que hoy se hace notorio.

Quiero compartirles que me conmovió mucho la entrevista que Luis García Quiroga le hizo a la doctora Ana Milena Muñoz, porque en ella vi toda la tradición de las familias cívicas a las que les duele la ciudad. Ese despertar del civismo, de cómo se están tocando los gremios, de cómo la gente está pensando con mucha visión de futuro.

Y lo más sustancioso: la reacción de la nueva clase dirigente, de los jóvenes que atendieron de manera inmediata, sin miedo a nada, la atención humanitaria. Cómo se movieron por redes, cómo lograron convocar, cómo el ingenio y la creatividad hizo que a partir de una caracterización de la ciudad pudiésemos atender la tragedia. Y también los mayores, transmitiendo esa alma y ese espíritu cívico a las nuevas generaciones. Definitivamente Pereira es la ciudad más cívica de Colombia , porque lo llevamos en el alma y en la piel.

Creo entonces que todas las columnas de prensa, todas las propuestas que se están haciendo, deberían hacer parte de la agenda de los actuales mandatarios y muy especialmente de aquellas nuevas clases dirigentes que aspiran a ser los próximos alcaldes. De la mano de Planeación Nacional, empezar a hacer la Nueva Pereira por etapas, que cada cuatro años, coincidiendo con el periodo del alcalde de turno, sea un periodo obligatorio para cumplir con un capítulo más de nuestra reconstrucción.

Y quiero dejar una propuesta final:

Es una gran oportunidad para que todas las personas que hemos ejercido funciones y misiones consulares y diplomáticas en representación de nuestro país, y que tenemos un buen relacionamiento a nivel internacional y conocimiento de cómo funciona la cooperación internacional, hagamos un frente común para que toquemos puertas, para que recursos frescos entren a nuestra región.

Todo no puede hacerse con los recursos de Colombia, que sabemos que están muy escasos. Hay que tocar muchas puertas internacionales, de manera ordenada, a partir de importantes proyectos que se canalicen por instituciones oficiales que sepan de cooperación y que sepan administrar bien los recursos. Tanto las universidades en sus bancos de proyectos, como los gremios y como tantas organizaciones de la sociedad civil postulando proyectos a nivel internacional.

Quedó muy evidenciado que a Pereira la quiere el mundo. Los colombianos en el exterior, que hemos llenado de fraternidad y de buena representación a nuestra ciudad en el mundo, hemos logrado que la comunidad mundial aprenda a querer a Pereira, y así nos lo han demostrado.

Es el momento para que Pereira, después de este soqueo, vuelva a florecer. Y con ayuda de todos, florecerá más hermosa y más fuerte que nunca.

Elsa Cifuentes emprendedora social!

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