LA RISA TAMBIÉN PIENSA

OpiniónLiteraturaLA RISA TAMBIÉN PIENSA

El chiste vulgar suele agotarse en el instante; el humor inteligente permanece: cuestiona, exagera, incomoda, rememora, revela y, muchas veces, deja pensando después de la risa.

El doble sentido sexual y la ramplonería pueden provocar carcajadas inmediatas porque juegan con la sorpresa, la picardía o la transgresión; pero no constituyen la esencia del buen humor.

El humor verdaderamente memorable suele nacer de la inteligencia, la ironía, la observación de la condición humana y de esas verdades que continúan resonando después de la risa. 

De hecho, muchos de los humoristas más perdurables han hecho reír sin caer en la procacidad: Cantinflas, Charles Chaplin, Enrique Jardiel Poncela, Groucho Marx, Les Luthiers, Juan Verdaguer, Hebert Castro, Lucho Navarro, Quique San Francisco, José Mota, Guillermo Zuluaga “Montecristo” y Enrique Colavizza. Su fino humor nace de la contradicción humana, del absurdo cotidiano, de la ironía, del lenguaje, de la lógica llevada al extremo, de la crítica social, de la ternura o de la revelación inesperada de una verdad.

Por el contrario, existen humoristas cuyas intervenciones se apoyan exclusivamente en insinuaciones sexuales, expresiones soeces o frases de grueso calibre. Este recurso puede arrancar una carcajada instantánea, pero rara vez deja huella.

El humor mejor construido es aquel que sigue haciendo reír incluso cuando se repite, porque descansa en la creatividad, el ingenio y la capacidad de observación, y no en el simple impacto de una grosería.

Los cuatro elementos del buen humor:

Un buen chiste rara vez depende de un solo elemento. Lo más frecuente es que tenga o combine varios: una dosis de absurdo, una ejecución oportuna, una situación reconocible y un remate sorpresivo.

Por eso, el humor construido sobre el absurdo, la oportunidad, el reconocimiento y la sorpresa puede hacer reír hoy, mañana y dentro de cincuenta años.

1.- Absurdo

Aquello que carece de lógica o contradice el sentido común. Produce risa porque rompe las reglas de la realidad y nos presenta situaciones imposibles o disparatadas.

—¿Para qué una mosca llevaba paraguas?

—No sé…

—Por si las moscas.

2.- Oportunidad

Consiste en decir lo correcto en el momento exacto. Muchas veces la risa depende más de la pausa, el ritmo y la ocasión que de las palabras mismas.

—Cariño, ¿velitas encendidas…? ¿Qué celebramos?

—¡Que nos cortaron la luz!

3.- Reconocimiento

El oyente se identifica con la situación. Piensa: “Eso me ha pasado”, “Así somos los colombianos” o ”Qué gran verdad”.

—Todos los días me levanto a las tres.

—¿A esa hora?

—Sí. Digo: “¡A la una, a las dos y a las tres!”… y me levanto.

4.- Sorpresa

El remate rompe la expectativa y obliga a reinterpretar instantáneamente lo que acabamos de escuchar.

—¿Quién dijo: ”Los últimos serán los primeros”?

—No sé…

—Un ascensorista.

De otra parte, la política, la religión y el deporte constituyen territorios particularmente sensibles. Cuando el humor se aproxima a ellos, corre siempre el riesgo de sobrepasar la delgada línea que separa la crítica legítima de la agresión inútil, y la ironía perspicaz de la polarización estéril. Allí, más que en cualquier otro terreno, el humor exige equilibrio, contexto y responsabilidad.

“El humor que me gusta es el que me hace sonreír cinco segundos y me pone a reflexionar varios minutos”.

(William B. Davis, actor y director canadiense).

__________________________

* Periodista y corrector de estilo

WA +57 315 575 9920

www.ogil.info

3 COMENTARIOS

  1. Buen día Don Óscar. Gran escrito.

    Me acuerdo de NN (Nerón Navarrete), me hizo reír tanto ese personaje cuando era niño y para darle complemento al escrito, este gran actor hizo un comentario cuando «Sábados Felices» cumplió 25 años en la televisión y fue el siguiente: » Hacer humor es cosa seria», comentario de un grande en el arte de hacer reír y el cual me marco y he sido una persona que valora tanto ese trabajo tan bien elaborado de los grandes humoristas.

    Don Óscar la verdad yo no tengo con precisión bien definido acerca de lo que es el buen humor pero si la tengo claridad de lo que no es y no puede ser : Burla, irrespeto, pataneria, vulgaridad, morbo de ese asqueroso, apodos por defectos físicos o sicológicos, mal uso del lenguaje y sobre todo a quien o quienes hacen parte del chiste no lo disfruten, además de la presencia de esas risas y carcajadas desproporcionadas , las cuales ofenden, lastiman e incomodan a los demás.

    Es importante reír pero es más importante no reír cuando hay irrespeto camuflado de gracia en todas sus manifestaciones.

    Feliz día.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Vea nuestros otros contenidos