MANEJO DE LA CONTINGENCIA SÍSMICA, DEVELA EL PÉSIMO GOBIERNO DE LA ESPRIELLA

OpiniónMANEJO DE LA CONTINGENCIA SÍSMICA, DEVELA EL PÉSIMO GOBIERNO DE LA ESPRIELLA

Si en verdad hubo fraude electoral con la complicidad de Estados Unidos e Israel, o algunos votaron a Abelardo de la Espriella por odio a Gustavo Petro y a la izquierda, deberían estar arrepentidos del fatal error, de tener un mínimo conocimiento del desastre completo al que se dirige el país de manera inexorable.

Comienza a ser irrelevante —tal vez siempre lo fue, ante la pasividad del gobierno anterior de no anular las elecciones o bien llamarse a silencio— el posible origen ilegítimo de la flamante administración, al vislumbrarse a simple vista el alarmante talante conservador, augurando un pronto retorno al pasado.

Durante el improvisado discurso de asunción, el presidente señaló como ejes tres focos de confrontación que, lejos de reconciliar, llevar a Colombia por el camino del desarrollo impulsado en los últimos cuatro años, sala y reabre las llagas heredadas del conflicto armado interno, la excesiva centralización del poder —con su consecuente autoritarismo regresivo— junto a la indolente ausencia del Estado.

El primero de ellos, tratado en anteriores artículos, es eximir a los sectores privilegiados del impuesto a las riquezas, recargando con los mismos a los medios y bajos, para acabar limitándoles el poder adquisitivo, la capacidad de consumo, favoreciendo la concentración de la renta nacional en pocas manos.

Pero la restauración conservadora no se detiene allí. Sería injusto, de momento, atacar al gobierno por atacar directamente el salario de trabajadores u obreros. No, en cambio, de volver a forjar la arquitectura necesaria para llevarlo a cabo. Lo demuestra claramente el ensayo realizado con el gremio de seguridad privada. Mediante la resolución 2708 de 2026¹, se derogaron 11 circulares que protegían no solo la estabilidad laboral, sino ponían cuidado a distintos aspectos del derecho laboral al impedir los permanentes intentos del empresariado de precarización, como si la miseria de los trabajadores hubiera generado siquiera una vacante laboral².

Por supuesto, Bruce Mc Master y los empresarios de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) celebraron de inmediato al conocerse la impopular medida, de seguro con la esperanza de revivir los tiempos de los dos gobiernos de Álvaro Uribe Vélez (2002 – 2010), cuando tuvo lugar la peor masacre de los derechos laborales³, incluido el retiro de las horas extras o del recargo nocturno. No tanto por una compulsiva baja de salarios y de posibilitar los despidos sin tener que responder. Más bien, por facilitárselos a futuro, tumbando las principales leyes en capacidad de impedirlo, con tal de “no volverse Venezuela”.

Retroceso programado

Descartando la posibilidad de brindar cualquier información falaz, tendenciosa, faltando a la verdad, haciendo de la sospecha paranoica un conjunto de presunciones tan fallidas como exageradas, no alcanza con dejarse llevar por los anuncios de un politiquero devenido en comediante, lanzando besos a la multitud. Es suficiente conocer de antemano la Historia Patria, las consecuencias comprobadas de modelos políticos, sociales y económicos, que ya causaron calamidades programadas durante el pasado reciente.

El primer mandatario está siendo fiel en la práctica a la imposición de un conservatismo nefasto, al insistir en recrear una “nueva regeneración” como la de finales del siglo XIX, la cual, lejos de unir al país, lo sometió en nombre del falso nacionalismo elitista, la tradición manipulada y el peso de la religión, como engranajes perfectos de justificación de los distintos abusos. Sin embargo, detrás de la admiración de De la Espriella por los arquetipos antidemocráticos, corporativos o fascistoides, también se encuentra el auténtico poder detrás de la “corona circunstancial”, empeñado en restablecer el régimen de privilegios anterior a Petro.

No en vano, el destinatario del nuevo modelo es la clase trabajadora, el asalariado promedio, al que necesitan endeudado, en crisis permanente, desempleado en su mayoría, a fin de volverlo dependiente, ignorante, con la propaganda soplándole al oído los destellos de una falsa realidad. ¡Basta utilizar de cartabón un gobierno dictatorial, arbitrario, pusilánime, violento, ofreciéndole las migajas del gigantesco banquete para llevarse por delante las principales leyes de la República, como se libera a un mono salvaje con una navaja afilada!

El objetivo esencial es el avasallamiento de los derechos adquiridos durante los cuatro años del pasado gobierno progresista. Retraer el país al período anterior a 2022, volver a usurpar las tierras entregadas a los campesinos, congelar el salario mínimo, promover la inequidad de manera inversamente proporcional al aumento de la corrupción, al devolver el Estado a los negocios de los allegados al poder, mientras tildan a los gobiernos gestores de avances sociales de “populistas”. ¡Porque van en contra de la única forma que tienen de ganar fortunas inmerecidas!

Lo más grave es el retorno al oscurantismo educacional impulsado desde el Ministerio de Educación por su titular, la otrora ultra uribista Viviane Morales, destinado a cultivar a las nuevas generaciones de eventuales sometidos. So pretexto de “quitar a Marx de las escuelas y universidades” —no de su dormitorio, porque su esposo, Carlos Alonso Lucio, fue guerrillero del movimiento M-19—, la pastora pretende violar la educación pública y laica. Su trasnochado afán privatizador quiere llegar más lejos: muy de la mano con la “nueva regeneración” de De la Espriella, adaptada a la actualidad, pretende entregar la administración de la enseñanza a las iglesias evangélicas. De allí el resentimiento desmesurado contra FECODE, el magisterio y el alumnado, siempre dispuestos a ponerse en pie de lucha, además del retorno del servicio militar obligatorio, privando a la juventud de los estratos 1, 2 o 3 de elegir cómo emplear su tiempo, para ponerlos de carne de cañón a pelear la guerra de los riquillos.

Devastación “aclaradora”

El vergonzoso manejo de la crisis material y humanitaria del gobierno De la Espriella, a raíz del temblor de magnitud 7.4 que afectó al país entero, evita incluso la necesidad de hacer “futurología”, así sea con conocimiento de causa.

La imagen del presidente saludando efusivo a los ciudadanos damnificados, como si se tratara de un reality show de Caracol o RCN, de ninguna manera es la respuesta que el país necesita. Mucho menos cuando existe un pueblo dolorido, profundamente afectado, al cual, como en el puerto de Buenaventura, en lugar de alimentos, de artículos de primera necesidad, se le entregan pelotas con la leyenda del partido político del presidente. Coraje sobra en materia de solidaridad, pero no hay ganas ni tiempo para jugar fútbol entre las ruinas del país. Y, en caso de pretenderse evitar la comercialización de las ayudas, bastaba utilizar cualquier nombre de fantasía.

Como si esto fuera poco, el gobierno se dedicó a “seleccionar”, de manera cuidadosa, desde la comodidad de sus espacios personales, a los países encargados de emprender las labores de rescate. De forma unilateral, a espaldas de la mayoría, se determinó que serían Estados Unidos, Israel, Ecuador y El Salvador. Los dos primeros, “curiosamente”, a los que De la Espriella les pretende entregar la soberanía del país. Ecuador, devenido en un narco estado “asociado” a Colombia, “trabajando juntos” por un “mejor control fronterizo”. El Salvador, donde gobierna alguien —Nayib Bukele— a quien el presidente busca imitar hasta en el parecido físico.

Lo cierto es que, después del impacto inicial, la situación fue aprovechada para militarizar el país. Antes de los rescatistas “cumpliendo los requisitos exigidos”, aparecieron willys, soldados, carros blindados, camiones de transporte. ¿La respuesta inmediata a la urgencia? Utilizar retroexcavadoras en sitios donde aún podía haber personas con vida bajo los escombros, a la “vieja usanza” de los “calificados” soldados israelíes en la ciudad de Cali, algunos tomándose selfis con las ruinas de fondo como en Gaza y otros, de la “talla de su líder”, el capitán Roni Kaplan⁴, jactándose ante los colombianos de matar niños palestinos rápido, “sin sufrimiento y no de hambre, tal cual sucede en España”. Ahora, con tantos políticos inescrupulosos, militares responsables de falsos positivos, narcotraficantes, especuladores, tratantes de personas en casa; ¿desde cuándo la necesidad de importar más?

Al tiempo que, desde la llegada de tropas del Estado de Israel, se acrecientan los incendios forestales en paralelo con los de la Patagonia argentina, crece la suspicaz opinión de no tratarse de ninguna casualidad, sino de un temblor llegado con oportunismo inusitado para los propósitos de la extrema derecha y, sobre todo, de la OTAN en territorio colombiano.

En el plano doméstico, alcaldías, gobernaciones, buscan prescindir inexplicablemente de jóvenes, activistas, representantes de la cultura, autoconvocados sin intenciones distintas a las de colaborar de forma desinteresada con las víctimas. Incluso, son perfilados, señalados, perseguidos, con la colaboración explícita de medios locales pagados a ese efecto, como se denunció en Pereira, Risaralda, sin encontrarse explicación a dicha actitud de las autoridades locales⁵.

¿Será que la politiquería va de la mano con los intereses de los poderosos, de los graves yerros de las medidas del gobierno De la Espriella, buscando acaparar el monopolio de una logística plagada de equivocaciones, pretendiendo imponer quién debe venir o no y aun acusando hasta de guerrilleros a los que se toman la molestia de ofrecer ayuda?

A los rescatistas chinos no los aceptaron para no disgustar a Donald Trump, aunque sí recibieron las ayudas. ¿Las entregarán en su totalidad o servirán para alimentar a la “máquina de impedir”?

No se trata de levantar falso testimonio, de inculcar teorías conspirativas. Es simplemente conocer las circunstancias, los personajes, las valiosas experiencias del pasado y, por encima de todas las cosas, ver “caminar” a los gobernantes de turno, con Abelardo de la Espriella a la cabeza, para emitir un juicio de valor real.

Escribe: CARLOS ALBERTO RICCHETTI

NOTAS Y REFERENCIAS

¹. Ministerio del Trabajo de Colombia. Resolución 2708 de 2026, 20 de agosto de 2026. La resolución derogó y dejó sin efectos once circulares expedidas por el Ministerio del Trabajo, entre ellas la Circular 0040 de 2026, relacionada con jornada laboral, trabajo suplementario y horas extras en el sector de vigilancia y seguridad privada.

². Ministerio del Trabajo de Colombia. Circular 0040 de 2026, 16 de abril de 2026. La circular establecía lineamientos relacionados con la jornada laboral, el trabajo suplementario y el registro de horas extras para el sector de vigilancia y seguridad privada. Posteriormente fue derogada mediante la Resolución 2708 de 2026. Véase también Noticias RCN, “¿Por qué el Ministerio del Trabajo derogó 11 circulares laborales?”, 24 de agosto de 2026, y Caracol Radio, “FedeSeguridad desmiente que se haya eliminado pago de horas extras y recargos nocturnos a vigilantes”, 25 de agosto de 2026.

³. Sobre las modificaciones introducidas al régimen laboral durante los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez, véase la legislación laboral colombiana y, en particular, las disposiciones relativas a jornada, trabajo nocturno y horas suplementarias. El Código Sustantivo del Trabajo mantiene el reconocimiento de horas extras y recargos; por ello, la expresión “retiro de las horas extras o del recargo nocturno” debe entenderse como una referencia a las modificaciones del régimen de jornada y no como la desaparición absoluta de tales derechos. Véase SUIN-Juriscol, Código Sustantivo del Trabajo.

⁴. Roni Kaplan, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel en español, participó en la comunicación pública relacionada con la llegada a Colombia de equipos israelíes de búsqueda y rescate después del terremoto. La presencia de los rescatistas israelíes generó críticas de sectores de la izquierda colombiana. Véase El País, “La izquierda colombiana arremete contra la presencia de soldados israelíes en las labores de rescate por el terremoto”, 21 de agosto de 2026. La cita textual atribuida en el artículo a Kaplan data del 24 de julio de 2014, cuando posteo de manera textual en la red social X (ex Twitter) el polémico trino: «Matamos niños sí. Pero de una forma rápida y eficaz, casi sin dolor. Es mejor acaso dejarlos morir de hambre como hacen en España?»

⁵. Sobre las denuncias relacionadas con la participación de voluntarios, jóvenes, activistas y organizaciones civiles en las labores de ayuda tras el terremoto en Pereira, están fundamentadas en las denuncias de los ciudadanos Kevin Santana y Sidssy Paolín Uribe Vásquez e incluso, fueron presentadas ante la ley. Véase, entre otros, El Heraldo, información sobre el rescate de sobrevivientes en Pereira durante las primeras horas posteriores al terremoto.

Referencias periodísticas complementarias

  • El País, 10 de agosto de 2026: cobertura del terremoto de magnitud 7,4 en Colombia.
  • EFE, 12 de agosto de 2026: información sobre la incorporación de equipos de rescate de Estados Unidos, Ecuador, El Salvador e Israel.
  • El País, 17 de agosto de 2026: información sobre la entrega de balones con propaganda política en Buenaventura.
  • El País, 18 de agosto de 2026: análisis de los cuestionamientos a la gestión gubernamental de la emergencia.
  • Semana, 20 de agosto de 2026: información sobre la derogación de las once circulares del Ministerio del Trabajo.
  • Noticias RCN, 24 de agosto de 2026: explicación oficial sobre el alcance de la Resolución 2708.
  • Caracol Radio, 25 de agosto de 2026: posición de FedeSeguridad sobre horas extras y recargos nocturnos.

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