Escribiendo descubrí que me
enamoré de ti.
Me enamoré del sabor a café
que hay en tu boca
pero también me enamoré del café
que hay en tus ojos.
Me enamoré de tus manos blancas
esas que me tocan con delicadeza.
Me enamoré de tu sonrisa
esa que parece el sol de medio día
que por más que te escondas
no lo puedes dejar de sentir.
Me enamoré de tu amor …
El amor de mis días.
Ese que caprichosamente
con un beso dejas flotando
dentro de mi.
Me enamoré de tu voz
esa que retumba y me provoca.
Me enamoré de lo dulce y tierno
de este amor.
Es que es este apretujón
aquí en el pecho
que me llena de ansiedad y
ganas de poseerte y nunca soltarte.
Es que son estas ganas
de meterte bajo mi piel
para servirte siempre de abrigo.
Es que es este vacío en el estómago
que se llena cuando contemplo tu olor.
Es que son esos deseos de
abrazarte tan fuerte
que te fundas dentro de mí
para entregarte siempre
mi amor.
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ESPEJO
Mientras más se miraba,
más cosas pasaban por su cabeza;
mientras parpadeaba, se le iba el mundo,
viendo cómo se marcan sus arrugas,
cuando ni pensó llegar a los veinte.



Respetada Columnista :
El proceso escritural en tu poesía , marcado por el sentimiento de amor que nos debe arropar siempre.
Apostar por la palabra : tendra siempre vslidez de himanismo.
Corrección : validez de humanismo.
Martha, que sería del ser humano sin amor, sin sentimientos, sin este no sé qué que tanto nos mueve.