Hay ciudades que se conocen caminándolas. Otras, mirándolas. Santa Rosa de Cabal empieza a ser de esas que también hay que probarlas, saborearla, disfrutarla.
Durante mucho tiempo, cuando alguien hablaba de la gastronomía santarrosana, la conversación terminaba rápidamente en el chorizo. Y no es para menos: el chorizo es memoria, negocio, identidad y una de las marcas más reconocibles del municipio. Pero quizá nos acostumbramos tanto a él que terminamos creyendo que Santa Rosa de Cabal sabía solamente a chorizo.
Y no. Hoy hay otra historia cocinándose.
Una historia que huele a café recién molido, a masa fermentada, a mantequilla caliente, a frutas, a chocolate, a pan recién salido del horno. Una historia que puede comenzar en un restaurante conocido, continuar en una pequeña cafetería y terminar en una cocina que probablemente no aparece en ningún letrero.
Porque para descubrir la nueva gastronomía de Santa Rosa de Cabal hay que preguntar. Hay que dejarse recomendar. Hay que escuchar ese: “Yo conozco un lugar, pero casi nadie lo conoce”.
Del chorizo a una mesa mucho más grande
La gastronomía santarrosana nació mucho antes de los restaurantes: en la finca, en la cocina familiar, en el trabajo campesino y en la necesidad de aprovechar y conservar los alimentos. La llegada del Ferrocarril de Caldas, el 16 de julio de 1925, convirtió además buena parte de esa comida en alimento para viajeros y en mercancía.
Pero hoy está ocurriendo algo diferente. El chorizo ya no es necesariamente el final de la historia. Puede ser el comienzo.
Lo encontramos reinterpretado en platos contemporáneos, combinado con otras cocinas y convertido en ingrediente de propuestas que ya no tienen miedo de viajar por el mundo sin dejar de ser santarrosanas.
El ejemplo más bonito es quizá ese encuentro entre Japón y Santa Rosa de Cabal que protagonizó Yoko en RamenWeek Colombia 2025, incorporando chorizo santarrosano en una gyoza. Eso es evolución gastronómica: no abandonar la identidad, sino atreverse a ponerla en otros platos.
Hay una ruta gastronómica. El problema es que todavía hay que descubrirla
En los últimos años han aparecido ejercicios que intentan precisamente mostrar esa diversidad. Sabor de Mi Pueblo reunió restaurantes con propuestas de ceviches, sushi, cocina mexicana, italiana, oriental, mediterránea, platos de autor y fusiones. En 2024 participaron 25 restaurantes y 10 tiendas de café, con más de 1.400 platos vendidos. Ahora aparece también la Gastro Night, la ruta nocturna y otras experiencias que ya pueden consultarse en la APP SRC Online, una plataforma que está construyendo algo que hacía falta: un mapa digital para encontrar esos lugares que no necesariamente aparecen en la ruta turística tradicional. La aplicación actualmente reúne rutas, restaurantes, cafés, experiencias y actividades gastronómicas.
APP SRC Online – Guía de Santa Rosa de Cabal
Y aquí hay algo interesante: la gastronomía de Santa Rosa no parece estar hecha solamente de grandes establecimientos. También está hecha de secretos. La cocina que se descubre por voz a voz
Hay restaurantes escondidos. Pequeños espacios que uno encuentra porque alguien recomienda una dirección. Cocinas que trabajan por encargo. Emprendedores que preparan desde su casa. Chefs que diseñan un menú propio para una cena privada. Negocios que casi no necesitan vitrina porque sus clientes llegan por recomendación y que solo es posible llegar reservando.
Rooftop el Bosque ó Clandestino aparecen, por ejemplo, en SRC Online como restaurante y bar oculto que mezcla innovación con elementos del paisaje cafetero. Otro, el más conocido Campo alegre Bailador.
Y existe otra modalidad todavía más interesante: la cocina oculta.
PaellArte, por ejemplo, trabaja desde Santa Rosa de Cabal con paellas a domicilio y experiencias de show cooking, llevando la cocina hasta la casa del cliente. Y en el mundo dulce encontramos casos como Postres Dolcetti, que trabaja desde una cocina oculta, distribuye sus productos en cafés y restaurantes de Pereira y Santa Rosa de Cabal y atiende directamente por domicilios y eventos.
Es una gastronomía sin salón. Sin mantel. Sin necesariamente tener una dirección que el turista pueda encontrar caminando. Una gastronomía que se transmite de teléfono en teléfono. Y luego está el dulce
Quizá hemos hablado demasiado del plato fuerte y muy poco de lo que ocurre después.
Santa Rosa de Cabal también se está volviendo interesante para quienes llegan buscando pastelería, repostería, panadería artesanal, café y ese territorio maravilloso que existe entre el postre y el antojo. La Pastelería Cesar Restrepo convirtió una antigua e histórica casa de Santa Rosa de Cabal, en un espacio donde caben café, comida, postres, historia y arquitectura.
Y alrededor de esa oferta aparecen cafés de especialidad, reposterías y pequeños emprendimientos que hacen que el recorrido gastronómico no termine después del almuerzo. SRC Online registra actualmente decenas de establecimientos relacionados con café de especialidad, panadería, postres y antojos. Porque también hay que hablar del mecato. De la fruta fresca. De la guayaba, la mora, la papayuela, los dulces, las obleas, las solteritas, la mazamorra, el arequipe, el queso, la panela.
De ese patrimonio pequeño que cabe en una servilleta y que muchas veces cuenta más de un pueblo que una gran cena. La gastronomía regional también está allí: en una solterita crujiente (Las de Don César 3147009502, son las mejores), un buñuelo, en una fruta con crema, en una cucharada de dulce de papayuela o en el café que se toma lentamente después de caminar. Las guías gastronómicas del Eje Cafetero siguen reconociendo ese universo de dulces, frutas y preparaciones tradicionales.
Italia también queda aquí. Y de pronto aparece una pizza. Pero no necesariamente aquella pizza que uno esperaba encontrar en un pueblo cafetero.
Italian Pizza & Pasta. Restaurante de comida italiana, trabaja una propuesta artesanal con harinas especiales, masa y horno tradicional de leña, y ha participado durante varios años en Pizza Master. Hornos traídos desde Italia para las propuestas de pizza napolitana y artesanal, algunas nacidas prácticamente como pequeños proyectos de autor y otras que han llegado a competencias gastronómicas nacionales. En 2023 Santa Rosa de Cabal tuvo representación en Pizza Master y Sushi Master; en 2025 Verona Pizzería apareció como “tesorito” de Risaralda en Pizza Master. Es decir: ya no hay que imaginar Italia solamente cruzando el Atlántico. Puede aparecer una noche, entre una calle y otra, detrás del aroma de una masa recién horneada.
Don Lolo también cuenta esta historia, un restaurante que demuestra que la diversidad tampoco significa olvidar la tradición. Allá, camino a Termales San Vicente, conviven el chorizo santarrosano, la trucha, los asados, el sancocho en leña y, desde hace años, platos cubanos como ropa vieja, moros y cristianos y rabo encendido. Eso también es Santa Rosa de Cabal: un cubano cocinando en las montañas cafeteras.
Y quizá ahí está precisamente la clave. Santa Rosa de Cabal no tiene que escoger entre su pasado y su nueva cocina. Puede tener chorizo y sushi; café y repostería; trucha y cocina cubana; pizza italiana y fiambre; alta cocina y mecato; restaurante y cocina escondida.
El reto ahora es hacer visible ese universo. Porque tal vez la ruta gastronómica de Santa Rosa de Cabal ya existe. Tal vez empieza con un café, sigue con una pizza o pasta, se desvía hacia una cocina secreta, o hacia la cocina de Corea o Francia; encuentra un postre, sigue con una solterita y vuelve al día siguiente por otro camino buscando una buena torta de choclo. Termina con un buen vino en Don Pascual, un amarillo en La Porra o un coctel en Mall Asturias.
Solo falta que nos dé hambre de descubrirla. Te invito a mi pueblo, el nuevo secreto gastronómico de la región, atrévete a saborearlo. Descarga la APP de Santa Rosa de Cabal.
Juan David Hurtado Bedoya
Ingeniero Ambiental y Economista*
Más escritos, reflexiones y contenido del autor en: https://blogvidasabatica.blogspot.com/
* Ingeniero Ambiental y Economista, especialista en Planificación y Administración del Desarrollo Regional y Magíster en Medio ambiente y Desarrollo. Académico e investigador.


