VOZ Y VOTO.  DOMINGO, DÍA DE ELECCIONES PRESIDENCIALES.

OpiniónVOZ Y VOTO.  DOMINGO, DÍA DE ELECCIONES PRESIDENCIALES.

Por LUIS FERNANDO CARDONA GUTIÉRREZ

Con el solo acto de votar, hombres y mujeres mayores de 18 años tenemos la oportunidad de mejorar el destino de la nación.  

No es una responsabilidad de poca monta; cada cuatro años por una sola vez la democracia pone en nuestras manos la herramienta que nos permite incidir en el país que queremos para nuestros hijos y las próximas generaciones.

Si bien cada acto humano requiere cuidado e inteligencia, éste con mayor razón. Porque significa delegar en una persona -a quien solo conocemos de oídas- para que, con su juicio e inteligencia, oriente las transformaciones sociales que demandan los nuevos tiempos.

Una decisión de tanto valor como el voto no se debe tomar a la ligera ni movidos por sentimientos de miedo u odio, y mucho menos vendérsela al mejor postor.

Si permitimos que el acto de votar se  trivialice, los mercaderes de conciencias seguirán robándonos el derecho a elegir, despojando a la nación de sus recursos y poniendo las instituciones públicas al servicio de sus intereses personales.

Hablar de política, hacer política, no es ajeno a nuestros intereses ni a nuestras capacidades, todas las decisiones que tomamos en el diario vivir están signadas por actos de gobierno.  Y nuestro voto puede marcar la diferencia.

La vida o la muerte; la guerra o la paz; el oscurantismo o la verdad; la libre expresión o la intolerancia; oligopolios o economía popular; tiranía o democracia; soberanía nacional o sometimiento al poder extranjero; medio ambiente o extractivismo;  fracking o sostenibilidad;   justicia restaurativa o  venganza; armonía institucional o choque de trenes; salario vital o “flexibilización laboral”; respeto al disenso o “destripar al contrario”; economía feudal o reforma agraria; derecho a la salud o negocio lucrativo; saneamiento básico y salud preventiva o salud paliativa; educación gratuita y universal en colegios y universidades o becas para financiar universidades privadas; periodismo independiente o medios corporativos, he ahí el dilema.

Son dos modales totalmente diferentes.  Y no nos podemos equivocar ni dejar llevar por falsos relatos de medios prepagados o redes digitales.   Recordemos que quien no conoce la historia está condenado a repetirla.  Y esta es una buena oportunidad para cambiar esa historia que estuvo del lado de los mismos con peores resultados para las mayorías

La decisión está en nuestras manos.  Que el voto no sea un acto de odio, ni de venganza sino de amor y esperanza y que quien elijamos sea escogido por su formación y su compromiso con la patria y no por condiciones estéticas tan fatuas como la marca del vestido o el calzado del futuro gobernante.

4 COMENTARIOS

  1. Importante leer y releer el párrafo de la contraposición de posible futuro en uno u otro caso. Es así de claro y contundente: “la vida o la muerte; la libre expresión o la intolerancia; el oligopolio o la economía popular; la soberanía o la sumisión a un poder extranjero, el extractivismo y el fracking o la preservación del medio ambiente…”
    Es mucho lo que está en juego,. Que la luz del solsticio habite la mente de los colombianos y tomemos la mejor decisión.
    #CepedaPresidente

  2. Qué bueno que acoges esta propuesta pedagógica, en la que nos se invita al lectora escoger entre lo moral o amoral. Espero que quienes lo lean comprendan que en casos como este la neutralidad no es una opción.

  3. Buen día Don Luis Fernando. Gran escrito.

    El ejercicio de votar para elegir quien guiará el presente y futuro de una nación no es una tontería como muchos creen, ya que es la decisión responsable desde la información seria y confiable, además, de la formación para la toma de decisiones en lo que se debe sustentar este acto.

    Realmente no somos presa de los malos dirigentes sino de la ignorancia enquistada en muchas personas que carecen de capacidad de diálogo a la apertura para el cambio y a esa fidelidad de hacer lo que sea sin saber las razones que lo motivan.

    Miedo y sofismas de distracción son el lema de muchas propuestas políticas, sustentadas en la ignorancia y el fanatismo de muchos, lo cual hace difícil el cambio para la mejora.

    Insistir, persistir y no desistir es el deber de muchos ante esta realidad.

    Gran escrito y un feliz día Don Luis Fernando.

    • Gracias, me honra su comentario. Colombia tiene mucho por aprender en materia política; lamentablemente ese aprendizaje está costando un alto precio en vidas y en libertad, pero ya tendrán tiempos mejore en los que la confrontación sea de ideas y no de eslogan recitados por personas fanatizadas a través del espectáculo y las redes sociales.

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