Alberto Zuluaga Trujillo
Oír a Petro, es escuchar a alguien hablando de un país distinto al nuestro. Esa patria de la que él habla, es un nido de paz, en donde la convivencia, el respeto por la vida, la seguridad, la consecución de empleo, la educación, tanto primaria como secundaria y profesional, la disfrutan todos los ciudadanos, incluso, el derecho a la vivienda digna. El que los colombianos nos quejemos es algo “normal”, pues ese ese es el deporte nacional. La Cumbre de Gobernadores del pasado 19 de febrero en Villa de Leyva, se convirtió en quejumbre unánime de los mandatarios regionales ante el presidente Petro, en el que le reclamaron por la aterradora inseguridad que campea, a lo largo y ancho del territorio nacional. La gobernadora del Chocó fue la primera en despacharse, al referirse al paro armado en su departamento, protagonizado por el ELN e iniciado el día anterior al evento, y sobre el cual dijo: “Yo jamás había visto las vías de mi territorio selladas con banderas y cilindros bomba”. En idéntico sentido se expresó el gobernador de Norte de Santander, quien expuso la delicada situación de orden público que vive su departamento por los enfrentamientos entre el ELN y el Frente 33 de las disidencias de las Farc, en la que se disputan el control de la coca en la región del Catatumbo, que ya deja 63.000 personas desplazadas y 80 muertos entre los que se encuentran siete firmantes de paz según la Defensoría del Pueblo. El Catatumbo, región fronteriza con Venezuela, es escenario violento de esta vieja lucha, donde al parecer está involucrado el gobierno de Maduro, señalado de conformar el cartel de los Soles, con Diosdado Cabello a la cabeza. En Antioquia, al menos tres subregiones tienen presencia de grupos armados. Igual sucede en la subregión del Bajo Cauca donde hay enfrentamientos entre el Clan del Golfo y la disidencia de alias Calarcá, quien actúa en alianza con el ELN. Estos escenarios de guerra se repiten en Arauca, Valle del Cauca, Nariño, Huila, Sur de Bolívar, Tolima, Amazonas, Meta y Guaviare, Magdalena Medio, Caquetá y Putumayo, La Sierra Nevada, La Serranía del Perijá, y paremos de contar. Y el iluso Presidente, que cada vez que habla da la sensación cierta de hacerlo bajo los efluvios de la “cafeína”, afirmando que la confrontación de la Fuerza Pública con grupos armados son “episodios concentrados en puntos específicos del país”, solo puede producir el más enérgico rechazo de una sociedad inerme que ha retrocedido 15 años en seguridad, la cual fue lograda bajo el gobierno de la “Seguridad Democrática” del expresidente Uribe. El ambicioso plan de “Paz Total” de Petro, del que en campaña se anticipó a ponerle un plazo máximo de tres meses a partir de su posesión para sellar la paz con los elenos, la habilitación simultánea de 10 espacios de diálogos con distintos grupos, nombrando gestores de paz a los más reconocidos criminales, sacándolos de las cárceles, es hoy una política que se le salió de las manos y que a estas alturas de su mandato, sin equívoco alguno, bien puede afirmarse; es un rotundo fracaso. Estos grupos continúan operando de manera violenta contra la población, creciendo en número de integrantes y expandiéndose rápidamente por toda nuestra geografía. Frente a esta dolorosa realidad, válido es preguntarnos entonces: ¿Cuál Colombia gobierna Petro?
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Respetado Columnista:
En el título de su texto, en el desarrollo de los argumentos, expone en acuerdo con los gobernadores de las regiones en donde precisamente negocian el polvo blanco: los narcocriminales, que se instalaron en asocio con grandes personajes de la política tradicional. Precisamente, son algunos Gobernadores, que su función única es conservar lo mismo: sin inversión social en su territorio, sólo su discurso es : Culpa de Petro, ellos abandonan y desconocen sus funciones para un actuar en favor no de la capital de sus deptos. , sino de gobernar en cada uno de sus municipios
El Señor Presidente Gustavo Petro gobierna para:
_ La recuperación de las tierras a campesinos, indígenas, raizales.
_La recuperación de los derechos sociales arrebatados por los partidos tradicionales, por más de tres décadas.
_ La recuperación del status económico de las fuerzas militares: devolución de la mesada catorce, salario digno a soldados y policías, acceso gratuito a la educación y carrera profesional de los mismos, cambio en la minuta alimenticia de los casinos en batallones y centro policiales, y otras más humanas acciones.
_ Intenta unas reformas en salud( billones perdidos en época de pandemia por el Aprendiz Duque.
_Reforma a la salud para prevención, cobertura, y no negocio de la familia: Vargas Lleras, Santos, Uribes, y demás caterva de clanes políticos tradicionales.
_ La recuperación del derecho a un salario a estudiantes del SENA, atracado por la misma clase política tradicional.
_ Gobierna en las regiones: no con la clase empresarial, que a propósito le va muy bien en sus ganancias, no con los líderes tradicionales que añoran el poder para continuar con el atraco al erario público, no con los medios de descomunicacion tradicional.
En fin, investigar y escuchar en la fuente, nos permite visibilzar exactamente para quién y quienes se gobierna en este proceso del CAMBIO, que no se da en cuatro años, ( más de CINCO DÉCADAS) en manos de la corrupción.
Cómo en el Mito de la Caverna de Platón: hubo un prisionero que salió de la misma, mostró a los demás la obscuridad y sombras en las que vivían y salió al mundo real.
Ese prisionero: Gustavo Petro, le abrió los ojos a un pueblo ciego, prisionero, estamos saliendo de la Caverna.
Estamos en la Polombia de PORKY DUQUE.