miércoles, marzo 18, 2026

CANDIDATOS PRESIDENCIALES Y SUS VICES ¿CÁLCULO ELECTORAL O POLÍTICO?

OpiniónCANDIDATOS PRESIDENCIALES Y SUS VICES ¿CÁLCULO ELECTORAL O POLÍTICO?

“En 1492, los nativos descubrieron que vivían en América, descubrieron que estaban desnudos, descubrieron que existía el pecado, descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo, y que ese dios había inventado la culpa y el vestido, y había mandado que fuera quemado vivo quién adorara al sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que moja” Eduardo Galeano. 

Pasadas las elecciones para Cámara de Representantes y Senado y definidos los candidatos ganadores de las consultas, pasamos al escenario de la primera vuelta presidencial en mayo, que definirá si hay ganador en esta instancia o, como parecer ser el consenso, todo se definirá en la segunda vuelta en junio.

En la conformación de las parejas de candidatos presidenciales y sus vicepresidentes, se destacan las tres parejas que al parecer encabezarán las preferencias electorales: Cepeda y Aída Quilcué, que demuestra la coherencia del proyecto del Pacto Histórico, la continuidad de la inclusión de los sectores populares, con las mujeres humildes tomando parte en las decisiones políticas y sociales del país.

El binomio Paloma Valencia – Oviedo, que demuestra el esfuerzo por maquillar la ideología de derecha, y aparentar una posición no sectaria, de diálogo y apertura a otros sectores de la sociedad, obligando a los seguidores del expresidente Uribe a tragarse el sapo de admitir a un reconocido gay como candidato a vicepresidente, olvidando (o, simulando olvidar) la homofobia de que ha hecho gala el centro democrático, el partido de las dos mentiras: pues ni es de centro, ni gusta mucho de los mecanismos democráticos (lo que quedó evidenciado en la amañada elección de su candidata presidencial, situación que causó el rechazo de la Cabal y su esposo Lafaurie y su consiguiente renuncia a ese partido político), una segunda opción para los seguidores del señor Uribe, es irse lanza en ristre y votar por otro candidato.

La elección del vice de Paloma, parece ser un mal cálculo electoral y debilitar esta funesta aspiración política. Acerca de Oviedo ¿Qué dirán ahora las iglesias evangélicas y los sectores católicos tradicionales de los homosexuales en el poder?  Después de esta traición de Uribe ¿Lo acompañarán a engañar de nuevo al pueblo colombiano, con otro títere al estilo de Oscar Iván Zuluaga?   

La senadora Valencia, que se jactó de salirse de los debates en el Senado, para acabar el quorum y no aprobar la Reforma Pensional y, luego la demandó dizque por violar el principio democrático de participación, ahora busca el voto de los trabajadores y colombianos pobres ¡qué cinismo!  

El binomio De la Espriella- Restrepo, es otro mal cálculo electoral, es el maquillaje de un personaje que aparenta una estrategia de tipo militarista fascista, farandulero, mentiroso, manipulador y al parecer (por las acusaciones de David Murcia y otros) hasta ladrón; lo peor es que este exministro de Hacienda del inepto y corrupto gobierno Duque, tampoco es el supuesto salvador económico que la nación necesita; de tal manera, que un payaso buscó una persona con pinta de serio y perfil técnico, para engatusar a ingenuos despistados como sus posibles electores.

La escogencia de Cepeda, es una decisión simbólica, una genialidad que no tiene cálculo electoral, una indígena caucana de la etnia Nasa, defensora de derechos humanos, lideresa social; una vice, que al parecer no aporta mucha votación en la primera vuelta; algunos hasta sugieren soberbia de Cepeda, especulando que su escogencia, es un claro mensaje diciendo que no necesita de otros sectores de la vida nacional y que hará un gobierno excluyente, sectario, solo con los suyos, percepción equivocada o mezquina con la que buscan asustar a sus electores; en realidad al escoger a una lideresa indígena del Cauca, está demostrando que su proyecto político busca incluir a amplio sectores de la sociedad, que como en el caso de los indígenas han sido sistemáticamente despojados, explotados, exterminados, y los sobrevivientes considerados seres degenerados, poco más que bestias de carga, con la aclaración que a una bestia de carga se le da buena comida y cuidados porque se le considera valiosa.

Mi buen amigo Mario Escobar, profesor de Filosofía, me interrogó sobre un texto que le compartí, peguntándome si era una verdad histórica que la senadora Quilcué fuese nieta de Quintín Lame, le respondí que no sabía, que lo que realmente significa ese mensaje es la intención de la  campaña presidencial de Cepeda de luchar por el rescate de las minorías indígenas del país, despreciadas hasta por los que los reconocemos como parte de nuestra identidad cultural, para poner un ejemplo claro, está el caso de los emberá- chamí a quienes vemos como pordioseros o explotadores de sus mujeres, a las que ponen a mendigar, imagen que nos trasmiten los noticieros al mostrarlos en las calles, hacinados en carpas y en parques de Bogotá, esperando ser retornados a sus tierras.

A pesar del poco aprecio por los emberá, hubo un líder indígena suyo, Francisco Rojas Birry que participó como delegado de la constituyente de 1991, elegido luego concejal de Bogotá y Senador de Colombia, lastimosamente terminó aprendiendo mañas de blanco y condenado por corrupción.  

En contraste con los anteriores, los indígenas del Cauca han estado organizados, deliberantes y participando en política, como el caso del Senador guambiano Lorenzo Muelas, exhibiendo con orgullo su tradicional falda morada, participando en la elaboración de la Constitución de 1991, y luego elegido Senador; tenía como referente al cacique Calambás, de la región de Guambía, actual municipio de Silvia en el Cauca, quién durante el siglo XVI lideró la resistencia de los paeces contra la colonización española: “Siendo un personaje clave en la defensa de sus tierras antes de ser asesinado en diciembre de 1536. Se enfrentó activamente a las tropas españolas que buscaban establecerse en el Valle de Pubenza, defendiendo la identidad y soberanía de su pueblo” (Fcebook+2).

Los paeces o Páez, que se llaman así mismo Nasa (gente) tienen como emblema a Manuel Quintín Lame, quien dedicó su vida defender los derechos territoriales y a la abolición de la servidumbre (terraje) de los pueblos originarios.

Y ¿Quién es Aída Marina Quilcué Vivas? “Ha sido la primera muchas veces. Fue la primera lideresa social de su familia. La primera mujer en representar legalmente al Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), la mas grande y poderosa organización étnica del país. La primera mujer en ocupar la curul especial para los pueblos indígenas del Senado. Y ahora busca ser la primera mujer indígena en ocupar la vicepresidencia de Colombia. Quiere suceder a Francia Márquez, también caucana y reconocida lideresa afrocolombiana. Aunque provienen de rincones distintos del departamento, ambas crecieron y se hicieron en esas montañas atravesadas por la pobreza, el abandono estatal y la guerra”.

“La designación de Quilcué, para muchos, ha estado llena de simbolismos. Una de los mayores contrincantes de la izquierda para los comicios es la uribista Paloma Valencia, también oriunda del Cauca, pero de otro Cauca: el de las élites políticas y las viejas familias terratenientes. Nieta del expresidente conservador Guillermo León Valencia, creció en Popayán, la blanca ciudad colonial. Es casi poner en escena una tensión histórica que enfrenta a quienes han concentrado el poder con las comunidades que han vivido bajo su dominio. Pero la decisión de Cepeda también envía un mensaje: la izquierda no busca ampliar alianzas hacía el centro para ganar las elecciones, sino que reafirma su confianza en su propio electorado” (Aida Quilcué, elpais.com 15 mar 2026, Valentina Parada Lugo).

Antes de su accionar político, la señora Quilcué había dejado ya su huella en el movimiento indígena, integró la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), aportó a la construcción del capitulo étnico del acuerdo de paz con las Farc en 2016: “Su liderazgo le valió ganarse el Premio Nacional de Derechos Humanos en 2021, y un año después llegó al Capitolio Nacional a integrar la Comisión Primera en el Senado de la República” (Aida Quilcué, elpais.com 15 mar 2026, Valentina Parada Lugo).

Su trayectoria la ha puesto en peligro en muchas ocasiones, en 2022 varios hombres dispararon contra el vehículo donde viajaba en una vía del Cauca, incluso fue secuestrada este año; además es una víctima de la violencia del Estado: “El 16 de diciembre de 2008, su esposo, el dirigente indígena Edwin Legarda, fue asesinado a manos del Ejército en la vía entre Inzá y Totoró. Iba camino a recoger a Quilcué, quien acababa de regresar de Suiza tras denunciar ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU la situación de los pueblos indígenas de Colombia. Desde entonces, la lideresa ha mantenido una postura crítica frente al actuar de las Fuerzas Militares y ha defendido la autonomía de los pueblos étnicos en esos territorios” (Aida Quilcué, elpais.com 15 mar 2026, Valentina Parada Lugo).

El mensaje está claro, un segundo periodo del Pacto Histórico, es parte de un proceso que busca profundizar la defensa de las comunidades humildes y trabajadores del país, mejorando sus condiciones de vida, profundizando una verdadera Reforma Agraria en favor de los campesinos, en la construcción de una nueva patria, menos desigual y con más justicia social

Para quienes por ignorancia se burlan de la Senadora Quilcué, no sobra recordar que en nuestro continente y nación la palabra” indio” se usaba para estigmatizar a los nativos americanos, y perpetuar estereotipos racistas, negando su humanidad o inteligencia. Los indios fueron cazados como alimañas hasta bien entrado el siglo XX, tal es el caso de la matanza de la Rubiera diciembre de 1967, donde 16 indígenas cuibas fueron asesinados a sangre fría; y sus asesinos absueltos en primera instancia, pues argumentaron que no sabían que su acción era ilegal. Es de esperar que, a partir de la decisión de Cepeda, la imagen de los indígenas recobre la importancia que han tenido en la construcción de nuestra nacionalidad.  

Si Ud. no es terrateniente, paramilitar o despojador de tierras, no es estrato 6, y ha sido beneficiado por las reformas del gobierno Petro ¿Por quién no puede votar?                                

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