Soy un gestor cultural, artista y tejedor de memoria departamental.
Tengo gratitud, reconocimiento y horizonte de la Escuela Popular de Arte, y, Cultura.
Señor Gobernador, reciba un saludo fraterno, de amigo, artista y gestor cultural que ha dedicado sus años a recorrer los senderos de nuestra tierra. A través de estas líneas, a título personal, quiero expresarle un profundo agradecimiento por la mirada sensible y la impecable gestión que se viene tejiendo desde la Secretaría de Cultura Departamental, acertadamente liderada por el doctor Andrés García, junto a un equipo humano, directivo y operativo cuyo compromiso habita y dignifica cada rincón de nuestro Palacio de Rentas.
Gracias a la visión de su gobierno y al amparo de las políticas públicas culturales, en consonancia con las directrices del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, Risaralda experimenta un impacto sustantivo en la fibra más íntima del espíritu humano. El arte ha dejado de ser un adorno para convertirse en la arquitectura con la que construimos un territorio sensible, creativamente poderoso y comprometido con la transformación cotidiana de nuestras comunidades.
Desde el día en que asumió el mandato de una Risaralda diversa, innovadora y de avanzada, la cultura ha florecido con el pulso de más de 49 formadores, licenciados, Magíster y doctores de las Bellas Artes. Hombres y mujeres que no solo dictan cátedra, sino que ejercen la docencia del corazón y custodian la memoria viva de nuestra gente.

Agradezco infinitamente que su gestión haya tendido un puente de luz hacia los niños, niñas, jóvenes, adultos mayores, sectores LGTBIQ+, personas con discapacidad y aquellos en espacios de cuidado; pero también hacia las almas que enfrentan la adversidad en sus lugares de trabajo, en los centros penitenciarios o en las salas de un hospital. Para todos ellos, una voz, una canción, un trazo o una danza no son meras expresiones, son el vehículo que sana el dolor interior y enarbola la dignidad del alma.
Aunque escribo desde la humildad individual, sé que recojo el sentir silente de mis compañeros al celebrar la oportunidad de articular con los más de 2.800 estudiantes atendidos a lo largo de los 14 municipios, veredas, corregimientos e instituciones. En cada rincón, nuestros formadores reafirman una premisa fundamental: el arte sana y redime.
Señor Gobernador, si mañana la Escuela Popular de Arte EPA, dejara de existir, en la inercia del mundo no sucedería nada; quizás se alzan unas pocas voces en el eco del descontento. Pero si, por el contrario, esta política se sostiene como la prueba reina de que la belleza garantiza el derecho fundamental a la paz interior y a la armonía con el entorno, estaremos sembrando la tranquilidad en los miles de hogares que hoy integran esta casa común.
Cada disciplina desplegada es un dispositivo de transformación social:
Lectura, Escritura, Oralidad y Biblioteca (LEOB): Puentes poéticos que reconfiguran el pensamiento en colegios y bibliotecas.
Música y Banda Sinfónica: Armonías y notas que tejen el tapiz emocional de nuestro pueblo.
Danza: Movimiento vivo que narra la historia de nuestros litorales, la zona Andina y las montañas.
Teatro: Espejo sagrado que actúa en tiempo real con sus dolores, triunfos y esperanzas.
Fotografía: Mirada atenta que registra e interpela lo que el ser humano traduce y sueña.
Artes visuales: dibuja y pinta ventanas para que el espíritu se fugue a mundos invisibles.
Todo esto es fruto de su voluntad y del respaldo articulado de la Asamblea Departamental, que ha permitido a esta Escuela palpitar en la red sanguínea de los risaraldenses. Cuántos departamentos desearían contar con un proyecto de esta magnitud, donde el arte no solo transforma vidas, sino que dignifica la labor de sus creadores mediante una contratación justa, que nos permite sostener el hogar y cumplir los deberes básicos del vivir cotidiano.
Concluyo que está misiva reitera mi gratitud por este tiempo de encuentro entre su gobierno sensible, cultural y artísticamente correcto con la comunidad académica del arte.
Hago votos para que el año venidero la Escuela Popular de Arte EPA, no solo mantenga su aliento, sino que sea contemplada con mayor afecto presupuestal y político; que siga conquistando los recodos de nuestra geografía hasta erigirse como la gran Escuela Regional que hable por sí sola en el corazón de todo el Eje Cafetero.
Con consideración, respeto y fraternidad,
un artista y gestor cultural de Risaralda En defensa del arte, la memoria y la vida.
James Llanos Gómez
Artista visual – UTP
Formador EPA



👍