Por DIEGO SÁNCHEZ
La disputa política que comienza tras las elecciones no se librará únicamente en el Congreso. También se desarrollará en el terreno de la opinión pública, donde la construcción de narrativas será un instrumento central para disputar legitimidad. En este escenario, la derecha colombiana parece apostará por la POSVERDAD e instalar la percepción de que el país atraviesa una crisis institucional por Gustavo Petro mientras desvía la atención de su agenda política regresiva, e intentarán que la discusión pública se corra del debate sobre reformas sociales hacia una discusión de escándalos, denuncias y sospechas que monopolizan la conversación.
Una de las primeras expresiones de esa estrategia ha sido la difusión del denominado «voto fusil», una narrativa según la cual la votación obtenida por IVÁN CEPEDA en municipios afectados históricamente por el conflicto armando sería consecuencia de la coerción ejercida por organizaciones ilegales y no de la voluntad ciudadana.
El problema es que los DATOS NO SOSTIENEN ESA CONCLUSIÓN.
Si la presencia de grupos armados determinara el sentido del voto, cabría esperar una concentración de resultados hacia un mismo candidato y ocurrió lo contrario; en los municipios con presencia de grupos ilegales se registró un comportamiento equilibrado: 308 dieron la mayoría a Iván Cepeda y 299 a Abelardo de la Espriella. Y en la primera vuelta Abelardo de la Espriella obtuvo el 51% de los votos en municipios con Riesgo electoral; así puesLa diferencia estadística es mínima y difícilmente permite sostener que existió una orientación electoral producto de la coerción armada.
La posverdad de la ultraderecha es el verdadero riesgo democrático Porque una democracia no se erosiona únicamente cuando se altera el resultado de las urnas; también se debilita cuando se instala la idea de que cualquier resultado incómodo puede ser deslegitimado mediante una narrativa de convertir la sospecha en un mecanismo permanente de disputa política.
[1]La Silla Vacia, “Indicios de “voto fusil” en 334 mesas tienen poco peso en la elección por Pablo Manrique y Juan Manuel Pinto Hernández. junio 5, 2026
[2] Instituto de Pensamiento Progresista, Los datos DESTRUYEN el mito del «voto fusil» de @IvanCepedaCast, Junio 23, 2026



Buen día Don Diego. Gran escrito.
El buen trabajo no traiciona y es a mediano y largo plazo que se evidencia sus logros pero no a corto plazo sus efectos pero se va viendo el camino.
En la medida que el Pacto Histórico se haga sentir en el congreso con la bandera de la justicia social y se ganen gobernaciones y alcaldías, el tema será diferente.
Cabe destacar que son muchas las denuncias de fraude comprobada, así digan lo contrario , pero creo que algo positivo antes del 7 de agosto va a suceder porque el saqueo que va a pasar es real y anunciado.
El tema de la posverdad no me asusta porque conocer la verdad le facilita a la nación edificarse de la mejor manera. El tema es la posmentira , pero el pacto histórico de debe defender y contrarrestar con la verdad, haciendo ruido y escándalo de todo lo bueno que se hizo porque es casi la mitad del país desde las urnas que le creen al cambio y ya no se le cree tanto a ciertos sectores, ciertos medios y ciertos personajes.
Voto fusil, manejan y saben del tema. Ja ja ja
Feliz día.