El presidente Gustavo Petro radicó en el Congreso de la República por quinta vez una nueva reforma tributaria. La propuesta del Ejecutivo busca recaudar $21,9 billones en 2027 a través de impuestos a vehículos híbridos, conciertos, eventos deportivos, juegos de suerte y azar. También pretende ampliar la base del impuesto al patrimonio.
Al revisar la propuesta se encuentran muchos de los impuestos que hacían parte de la ley de financiamiento presentada en diciembre del año pasado. Se incorpora el aumento del IVA para los vehículos híbridos de 5% a 19% y la creación de un impuesto al consumo de 19% para las entradas a conciertos y eventos deportivos que superen los $500.000.
Se incluye en la reforma el mantenimiento del IVA de 19% para los juegos de suerte y azar en línea y un aumento en la tarifa máxima del impuesto nacional al consumo de bienes de lujo del 16% a 19%. Se unifica la tarifa en el 19% para todas las bebidas alcohólicas.
También se propone eliminar el beneficio para dependientes que permite una deducción adicional de 72 UVT por cada dependiente y el descuento a los dividendos. Se incorporan aumentos en los gravámenes para sectores como el financiero y el minero-energético.
Por último, se propone reducir el umbral para pagar el impuesto al patrimonio de 72.000 UVT a 40.000 UVT (patrimonios estimados en 2.223,4 millones de pesos).
La propuesta de reforma tributaria podría haber sido un documento técnico que se entregase en el marco del empalme, pero no tiene sentido radicarla en el Congreso cuando el gobierno está próximo a culminar su periodo.
El gobierno entrante tendrá que entrar a buscar nuevas fuentes de ingresos para cubrir el déficit fiscal. No es posible que lo logre haciendo solo reducciones en el gasto público y menos debilitando las instituciones o haciendo fusiones sin sentido como la propuesta de unir cultura y deportes.


