Hoy la palabra en labios de todos se llama RECONSTRUCCIÓN, abarca a 9 departamentos en 500 municipios aproximadamente. En nuestro departamento de Risaralda, afecta a una población aproximada de 1 millón de habitantes; en el área metropolitana somos una población flotante de cerca de 800 mil personas, que operan comercialmente en Pereira, Dosquebradas, Santa Rosa y la Virginia. Toda esta población depende de actividades como la industria, el comercio, la hotelería, gastronomía, turismo y el empleo en sus diferentes caracterizaciones. La tragedia del terremoto afectó el normal desarrollo de dichas actividades en diferentes sectores de la economía, es decir a partir de ahora los ingresos se les disminuyeron ostensiblemente; de otro lado, ya en el aspecto de los individuos, las personas que hacen parte de estos sectores están a lo largo y ancho de todos los estratos sociales, afectando no solo a las personas que están allí directamente, sino también a quienes dependen de ellos. Todo esto para decir que lo que se viene ahora para la reconstrucción de todos, depende de un porcentaje muy pequeño de funcionarios, políticos, empresarios y expertos en el tema; encabezados por unas jerarquías que hay que respetar, como son el Presidente de la República, ministros y funcionarios que direccionan recursos del orden nacional; en lo local el Gobernador y los alcaldes con sus planes de desarrollo. El sector privado a su turno operará a través de los gremios e instituciones banderas como Cámara de Comercio, Sociedad de Mejoras, Comfamiliar y universidades.
El Presidente de la Espriella con el gerente del fondo milagro, la institucionalidad, los gremios y empresarios tienen la responsabilidad de todo, el presidente afirmó cuidar con lupa los recursos de la reconstrucción. Unámonos en torno a ese esquema y dejemos la envidia de grupos que quieren operar de otra manera, creando roscas de celebridades y descalificando lo bien que la región se está organizando. Más bien les propongo que pidan involucrarse en la ruta de solución con las entidades o sectores donde puedan trabajar con ellos de la mano, allí todos los que hemos tenido experiencia en tragedias y reconstrucciones pasadas podemos aportar mucho. Pero por favor no se puede descalificar a nuestros gobernantes y gremios que en estos 15 días es mucho lo que han hecho. No desinformemos al Presidente, miremos los avances de nuestros gobernantes en estos días, pongámonos todos de acuerdo y rememos para el mismo lado. Cuando venga el presidente, la primera dama, sus ministros y el gerente del Fondo Milagro, no hagamos 20 comités distintos de recepción.


