Por Danilo Salazar Ríos.
Lograr nuestra independencia del imperio español, no solo fue una lucha de criollos ricos e ilustrados como dirigentes; campesinos, indios, negros y mestizos como soldados; tropas extranjeras y mecanismos diplomáticos de lucha entre imperios.
Los piratas son vulgares rateros de agua dulce o salada y su accionar es conocido desde tiempos antiguos, incluso se cuenta que el futuro emperador Julio Cesar fue raptado por un grupo de ellos en el año 75 a.C., y que al enterarse de que pedían 20 talentos de plata por su rescate, en un gesto de soberbia les ordenó que exigieran 50 talentos, además los trataba como si fueran sus esclavos; eso sí, los amenazó con volver a buscarlos, capturarlos y crucificarlos, lo que según especulan, en efecto hizo.
Los términos pirata, filibustero y bucanero se usan como sinónimos: “Un filibustero era un pirata del siglo XVII que operaba en el mar Caribe atacando barcos y poblaciones costeras, mientras que un bucanero era un cazador de ganado salvaje en las islas Antillas que ahumaba la carne y que a menudo terminó convirtiéndose en pirata” (Wikipedia +5). La palabra filibustier viene del francés, y ésta del neerlandés verijbuiter (saqueador libre). La palabra bucanero viene de bucán palabra indígena para la parrilla de madera verde usada para ahumar la carne, que podía ser de res o cerdos salvajes.
Por su parte: “Un corsario era un marino o un barco autorizado por un gobierno para atacar y saquear los barcos y puertos de países enemigos en tiempos de guerra” (Wikipedia +2). Los corsarios tenían un documento legal llamado patente de corso (o carta de marca), otorgado por un monarca o nación. Aunque hacían lo mismo que los piratas (robar en el mar), trabajaban para el Estado y compartían el botín con la Corona. El país enemigo siempre los consideró piratas.
Pero, no todos vieron motivos económicos y políticos en el accionar corsario: “El XVI es el siglo de Lutero y Calvino, y en el siglo XVI España organiza las milicias de su iglesia con San Ignacio de Loyola, levanta las murallas espirituales de sus conventos con Santa Teresa, rehace las defensas del dogma con Cisneros, afirma su fe vistiendo a Carlos V de fraile y quemando herejes – luteranos, hugonotes, judíos- en las hogueras donde Torquemada arrima leña seca con pálido fervor. En las aguas del Caribe, Drake no es un inglés ni un pirata; es un luterano. Y para Drake, los gobernadores de Cartagena o Santo Domingo no son representantes del rey de España, sino algo peor: del papa, el enemigo de la iglesia de Inglaterra” (Biografía del Caribe, Germán Arciniegas, calle 92 # 10-21 Bogotá, Colombia 2014; Libro primero: El siglo de oro, páginas 12 -13.).
“La comisión también dictó la nacionalidad esperada de los posibles barcos de presa según los términos de la guerra. En el mar, el capitán del corsario estaba obligado a presentar a la comisión al capitán de un barco tomado como posible premio como prueba de la legitimidad de su reclamo. Si la nacionalidad de una presa no era enemiga del soberano que la enviaba, el corsario no podía reclamar la nave como presa. Hacerlo sería un acto de piratería” (es.wikipedia.org).
Los corsarios más famosos que atacaron al imperio español fueron principalmente ingleses, franceses y galeses:
-Francis Drake: El corsario inglés más temido por España, saqueó puertos americanos, atacó la Flota de Indias, fue el segundo en darle la vuelta al globo y la reina Isabel I lo nombró caballero. (Ver Foto 1).

-Henry Morgan: Célebre corsario galés actuando desde Jamaica, lideró brutales ataques contra enclaves españoles como Portobelo, Maracaibo y Ciudad de Panamá. La cueva de Morgan en San Andrés es un atractivo turístico cultural famoso por la leyenda del Pirata Henry Morgan, de quien se dice escondió allí su fortuna de oro, plata y perlas.
-“John Hawkins: marino y corsario inglés, pionero del tráfico de esclavos en el Atlántico y organizador de la armada inglesa contra España” (el confidencial).
– “Piet Hein: Almirante y corsario holandés famoso por lograr la mayor hazaña contra el imperio español, capturar la Flota de Indias en 1628, en la batalla de Bahía Matanzas.
– Francois L´Olonnais (El olonés): Un despiadado filibustero francés en el Caribe, tristemente célebre por su extrema crueldad hacia los prisioneros españoles y el saqueo de Maracaibo y Gibraltar” (Wikipedia +2).
“La guerra de corso fue una de las herramientas más eficaces usadas por los patriotas para debilitar al imperio español durante las guerras de independencia en Hispanoamérica. Al carecer de grandes flotas de guerra propias, los nuevos gobiernos americanos recurrieron a la emisión de patentes de corso: documentos oficiales que autorizaban a capitanes particulares (tanto locales como extranjeros) a atacar, saquear y capturar naves mercantes de bandera española” (Wikipedia +5).
“Asfixia económica y desabastecimiento: Los corsarios lograron bloquear de forma intermitente puertos claves como Cádiz o la Habana. Al capturar o hundir los navíos españoles, cortaron el flujo de mercancías hacía Europa y evitaron que España recibiera los recursos necesarios para seguir financiando el ejército realista” (Armada- Ministerio +3). Un buen ejemplo de esto, el famoso galeón español San José, fue hundido en 1708 por corsarios o barcos de guerra en el mar caribe, cerca de Cartagena, fue localizado oficialmente en 2015.
“Interrupción de refuerzos militares: Impidieron el traslado regular de tropas procedentes de la península hacia las américas, dejando a los ejércitos realistas en tierra, aislados y sin posibilidad de reabastecimiento” (OpenEdition Books+1).
“Financiamiento de la causa independentista: Los beneficios de las capturas (el botín) se repartían según la ley entre el armador, la tripulación y el Estado emisor de la patente. Esto proveyó a las nacientes e insolventes repúblicas de valiosos ingresos, barcos incautados que engrosaban sus armadas y armamento” (Wikipedia +3).
Las nuevas repúblicas hispanoamericanas que autorizaron patentes de corso durante sus guerras de independencia fueron: “Las provincias Unidas del Rio de la Plata (actual Argentina), Chile, México y la Gran Colombia” (Enciclopedia Kiddl… +1).
El beneficio económico del reparto del botín se hacia abajo reglas estrictas de los tribunales de presas: por lo general el porcentaje estatal era entre un 10 y un 20% en concepto de impuestos y derechos de aduanas; el porcentaje mayoritario entre el 80 y el 90% se distribuía entre inversores o armadores que financiaban el mantenimiento del barco, los cañones y la tripulación.
“El Estado libre de Cartagena y las Provincias Unidas de la Nueva Granada expidieron patentes de corso a marinos, armadores y capitanes extranjeros (principalmente franceses, ingleses, norteamericanos y haitianos)” (Universidad Pa… +2).
“Durante el proceso de emancipación, las nacientes repúblicas americanas carecían de una armada consolidada para enfrentar el poder naval español. Para compensar esta debilidad, el Estado de la Nueva Granada recurrió formalmente al otorgamiento de patentes o cartas de corso, legalizando que marinos extranjeros en su mayoría, atacaran y confiscaran buques mercantes y militares de España bajo pabellón patriota. A continuación, se detallan los casos puntuales más relevantes de patentes de corso emitidas u operadas en el territorio de la Nueva Granada:
1-El corso de la Cartagena Independiente (1812-1815). Tras declarar su Independencia absoluta en 1811, Cartagena de Indias se convirtió en el principal foco emisor de patentes de corso de la Nueva Granada. El Estado de Cartagena sancionó leyes específicas para regular la actividad” (Universidad del Atl …+3).
-El caso de los hermanos Laffite: Los famosos corsarios y contrabandistas franceses Jean y Pierre Laffite, asentados en Nueva Orleans, operaron en forma masiva con patentes emitidas por Cartagena. Sus barcos atacaban el comercio español en todo el Golfo de México y el Caribe bajo la bandera neogranadina, enviando suministros y armas vitales al puerto de Cartagena.
– Louis- Michel Aury: Este marino francés recibió formalmente una patente de corso de Cartagena. Llegó a ser nombrado comandante de las fuerzas navales de la ciudad y desempeño un papel crucial defendiendo las costas y rompiendo el bloqueo naval español” (Universidad del Atl…+1). El corsario Lis Aury (Ver Foto 2) recibió el título de comodoro, ayudó a abastecer a Cartagena durante el sitio de Morillo.

2- “El éxodo de Cartagena y la rotura del bloqueo de Morillo (1815). Durante el sitio de Cartagena liderado por el general español Pablo Morillo en 1815, los buques corsarios financiados y autorizados por la Nueva Granada fueron la única salvación de la dirigencia rebelde” (Wikipedia +2).
-El caso de la evacuación: Ante la inminente caída de la ciudad, una flotilla de barcos corsarios (muchos comandados por el mismo Louis – Michel Aury) logró romper el cerco naval de la flota realista española. Consiguieron evacuar a cientos de oficiales, políticos y civiles neogranadinos hacia los Cayos (Haití) y Jamaica salvando de la ejecución a figuras que más tarde regresarían a culminar la independencia.
3. “Las operaciones de Luis Aury en el archipiélago de San Andrés (1818). Tras la caída temporal de la Nueva Granada por la reconquista española, las patentes de corso se mantuvieron activas en el mar Caribe” (EcuRed+1).
– En 1818, el corsario Louis- Michel Aury ocupó la isla de Providencia. Utilizando la legitimidad de sus patentes y en alianza con fuerzas hispanoamericanas, estableció allí una base corsaria formal. Desde este punto, sus naves interceptaban los convoyes españoles que viajaban hacia el istmo de Panamá y la Nueva Granada, debilitando las finanzas coloniales y el reabastecimiento militar del ejército realista “(You Tube).
4-El corso organizado en la Gran Colombia (1821- 1828). Una vez consolidada la campaña libertadora en tierra firme (1819) y creada la República de la Gran Colombia, el Congreso reguló formalmente el corso a gran escala (Revistas Unicartag… +2).
-Se creó un tribunal de presas en puertos neogranadinos como Cartagena y Santa Marta. Entre 1822 y 1828 se emitieron decenas de patentes de corso a marinos británicos, estadounidenses y franceses. Estas naves hostigaron el comercio de España no solo en el Caribe, sino que cruzaron el Atlántico para atacar naves españolas en sus propias costas del mar Mediterráneo y Cádiz, impidiendo que la Corona enviara una nueva flota de reconquista hacia el territorio neogranadino.
A propósito de corsarios, una historia dice que Las relaciones entre Marruecos y Colombia son de vieja data y, también tuvieron como propósito inicial de autorizar patentes de corso de navíos colombianos en la zona de Gibraltar y aguas continentales españolas (costa de Málaga).
Según el autor, la fecha de inicio de relaciones diplomáticas entre los dos países nombrados no es el 1 de enero de 1979, sino que puede rastrearse hasta 1825, época en que aún no existía oficialmente la Gran Colombia, ni el actual reino de Marruecos, que en ese entonces era el reino jerifiano: “El contacto diplomático entre Colombia y el imperio jerifiano tiene ribetes de aventura de novela, pues en 1825 la goleta Trinidad arribó al puerto de Tánger portando dos banderas, la colombiana y otra de color blanco, en señal de paz. El navío Trinidad era parte del grupo barcos corsarios que contribuyeron a la guerra de independencia en los mares”. “En este caso el navío corsario, al mando del capitán John Maitland, llegó al puerto de Tánger, llevando una carta de Bolívar para el sultán Moulay Abderrahmane”. “La misiva portaba una propuesta concreta: permitir el ingreso de las naves y ciudadanos colombianos a los puertos del imperio, para llevar maniobras contra España, que era el enemigo común de los dos estados, lo que traería beneficios comunes, como compartir los botines adquiridos” (La Gran Colombia y Marruecos: una historia por descubrir, Dixon Moya Acosta “El Espectador” sábado 5 y domingo 6 de septiembre de 2026, página 21).
En el pasado nuestros héroes dieron su vida por la independencia de la patria, ahora el gobierno lacayo del abogado – presidente entrega la soberanía nacional al decadente imperio yanqui.
La patria retrocede 200 años ¡Qué vergüenza ¡


