Ahora nosotros somos quienes estamos en el Quindío, Armenia, de 1999. Ese es el resumen de lo que nos sucede. Reactivar esa zona tomó, según la fuente que se consulte: 2 – 4 – 6 años. Es decir que nos espera un tiempo similar.
Hago parte de quienes creen que todo problema puede ser una oportunidad. Y que la ciudad, el área metropolitana, se puede repensar. Que en un ejercicio proyectado al siguiente terremoto ¿15 años? ([i]) tengamos TODAS las quebradas al aire libre ayudando a oxigenar una ciudad seguramente muy afectada por el cambio climático, etcétera…. pero la prioridad ahora, lo primero, tienen que ser las personas, las familias, que se quedaron sin casas ¡tragedia! más si es cierto que solo entre el 7 y el 20% las tenían aseguradas ¡Gravísimo!
Los datos que se han publicado sobre el golpe al tejido empresarial, el cual ya venía afectado en “sectores que tradicionalmente eran generadores de empleo como el comercio, la industria manufacturera y la construcción. En todos estos sectores se perdieron empleos” (Adriana Vallejo de la Pava) ([ii]); lo que relata Osvaldo Parra –“el primo”- y Pilar, sobre que un mes después del terremoto la mitad de los gastrobares están aún cerrados y/o con ventas bajas, agencias de viajes divididas entre lo presencial y lo virtual, abogados litigantes sin trabajo por el cierre de los despachos; la desaparición del comercio en calle; etcétera; alertan sobre una depresión económica inminente, la cual nos afectará a TODOS.
Esas dos deben ser, en este momento, las prioridades, las urgencias, el eje de la reconstrucción. Sin querer decir que un pequeño grupo puede ir trabajando la prospectiva del territorio.
El nombramiento de Ana María es un acierto; estoy de acuerdo con quienes dicen que «necesita más pueblo» igual creo que tiene las habilidades para conectarse urgentemente con ese sentir de «la gente del común».Lo claro es que ni Ana ni ninguna otra persona, ni ningún equipo, puede hacer algo sin recursos nacionales, internacionales, ¿departamentales? ¿municipales? ¿privados? y estos, por ahora, han sido solo anuncios, espectáculos, fotos. En una rápida encuesta entre periodistas de la ciudad (que se supone son los más informados) el balance es que más de un mes después, salvo a vendedores ambulantes (gobernación) desconocen que alguna persona haya recibido subsidio$. Lo curioso es que, en Cali y Manizales, casi que de inmediato, los hubo para quienes perdieron sus viviendas. ¿aquí nos derrota la des-confianza entre responsables?
Entonces será preguntar en esas ciudades, cómo lo hicieron y tan rápido, pues, soy de los que entienden que el pueblo se salva a sí mismo, pero, la empatía, la solidaridad, el civismo (el REAL), nos debe hacer superar aquello de que “La gente se defenderá sola” como lo vaticinó una de las encuestadas.
GRACIAS: Si bien hace rato dejé de buscar rankings, pues luego de 35 años (realmente son 42) como columnista, escribo para los (pocos) que (aún) nos leen y así ganan un lujo de la modernidad: LA CONCENTRACIÓN; es claro que no estaría, otra vez, en el top de CIFRAS Y CONCEPTOS sin tu lectura -y tu voto-. Gracias
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