Evocando a mi amigo Nelson Marín, oriundo de Palestina Caldas, docente de Mecánica industrial en el Colegio Guanentá, recordé su charla según la cual ”al morir era mejor irse al infierno que al cielo, pues en el primer lugar estarían la actrices, mujeres de la vida alegre, todas las liberadas y libertinas, habría licor, ambiente de rumba y fiestas, mientras en el cielo serían días vacíos, planos, solo de canto y alabaza a Dios, con once mil vírgenes a las que ni se podía mirar”, este recuerdo me puso a pensar ¿a que venimos a la tierra? ¿para qué?
Respecto a ¿Cuál es nuestro propósito en este planeta? Hay teorías diversas, según algunos somos solo materia y desaparecemos del universo con la muerte, sería maravilloso existir solo una vez y desaparecer, sería un sinsentido no dejar huella, esa teoría me agrada.
Por herencia de mis mayores tengo la idea de que somos más que solo materia, que tenemos un componente espiritual; fuimos criados con la idea de llevar una existencia dicotómica, un espíritu puro encarcelado en un cuerpo lleno de apetitos carnales, lo que genera una especie de tensión o combate entre ambos, lo que nos obliga a buscar una religión para acceder al mundo espiritual buscando perdón por nuestras faltas, arrepintiéndonos de ellas y con el sincero propósito de no repetirlas y obtener la salvación de ese espíritu (que llamamos alma), después de haber sido perdonados por los pecados cometidos en esa única existencia.
Otros creen que hay reencarnación y cambiamos de cuerpo como de vestido, con el agravante de que al regresar a una nueva existencia debemos pagar en carne propia los errores o pecados cometidos en la anterior existencia; teoría plausible para el caso de la ley del Talión, pagando “ojo por ojo, diente por diente”, pero, no me cuadra tener que venir a pagar por cosas que no recuerdo haber hecho; viéndolo bien, no necesitaría ni perdón ni salvador, porque a la larga quedaría en paz, hay una ventaja en creer en la reencarnación, siempre habrá oportunidad de corregir los errores; me asalta una duda, si no corrijo mis fallas de una encarnación anterior, y si cometo más ¿cuántas veces tendré que repetir la experiencia?
Según otras personas somos seres espirituales que venimos a este planeta a aprender una lección que nosotros mismos escogemos, seríamos así, actores representando un papel, y viviendo una experiencia que elegimos; esta teoría me podría en una vida prefabricada, la que puedo mejorar o empeorar, dado que el cuerpo sería solo utilería para representar mi papel, en este caso ni mendigo, ni prostituta, ni asesino merecerían compasión, ni ayuda para salir de su situación pues fue su elección, y tampoco habría ningún castigo para mi espíritu pues esa sería una experiencia acordada con seres espirituales más altos, no tendría por qué generar ninguna retaliación o castigo.
Actualmente es muy común encontrar videos diversos sobre la vida después de la muerte, incluso algunos de ellos que se precian de ser científicos, sugieren que estamos en medio de una especie de videojuego, una simulación, una experiencia tipo película Matrix. En estas teorías anteriores: la reencarnación; la experiencia terrenal elegida por un espíritu, y la de la Matrix no habría ningún error, delito o pecado qué confesar o por el cual pedir perdón, pues en estos tres casos los cuerpos humanos serían como viejos envases desechados luego de consumir su contenido, o solo trajes de utilería. Sin embargo, hay una duda que no logro resolver: ¿por qué a un espíritu sin apetitos carnales, se le envía o se le permite una experiencia degradante para su pureza? Es como si a una niña virginal, criada con los mejores valores éticos y morales, en las mejores condiciones culturales, económicas y religiosas se le obligara a irse a vivir a la antigua calle del Bronx en Bogotá, para luego recriminarla por lo bajo que cayó, y mostrarle que lo que tenía era mucho mejor ¿Cuál sería la finalidad de esa experiencia?
Los Gnósticos hablan de un ser espiritual de más bajo rango que nuestro Padre Creador, el demiurgo, que nos tiene sometidos a estar reencarnando por no lograr el control y superación de nuestras apetencias corporales; un Dios de amor y misericordia que creó a los seres humanos a su imagen y semejanza, dotados de un alma inmortal ¿Por qué permitiría que su creación quedara sometida a ser degradada al vivir la experiencia humana? ¿Un Dios de misericordia y amor por qué pondría a espíritus puros creados por él, a someterse a un dios de menor jerarquía que degrada a sus creaciones? ¿Cuál es la finalidad que se persigue con poner a espíritus en dimensiones de más baja vibración? ¿Qué le aporta a un alma inmortal convivir con un cuerpo material que se envejece, degrada y muere? Según mi indocta e inculta opinión nada, y no entiendo por qué el mayor ser de luz, Dios, permite esas experiencias, no les veo sentido a no ser que nuestra alma sea inicialmente una “almita bebé” que debe foguearse y superar pruebas para retornar al creador.
Dios es sabio, poderoso y sobre todo amoroso ¿por qué permite que mi espíritu inmortal se contamine de los instintos de un cuerpo material que se muere? ¿Por qué debo ser salvado por seguir los instintos naturales de mi cuerpo? recordando que mi Dios poderoso sabe que al meter mi espíritu en un cuerpo material eso va a pasar. Siendo un espíritu puro y bueno ¿Por qué tengo que superar ese reto?
¿Para qué debo buscar una religión?, si ninguna de ellas tiene origen divino y todas ellas son expresiones humanas del deseo de comunicarse con el creador y agradarle, ¿porque hay quienes piensan que sus religiones de origen humano son las “verdaderas”? y que sus manifestaciones de amor al Dios Poderoso, son las que a él le agradan; hablando de la misa y cultos evangélicos, me parece ver a Dios, sonreír comprensivamente viendo los rituales que nos imaginamos le agradan. Siendo un ser perfecto, energía pura, carente de los sentimientos humanos, incluida la gratitud; no creo que Dios espere, ni necesite de mi agradecimiento, ni le afecte si le agradezco o no.
En la pérdida de los seres queridos, en cualquiera de los casos que aquí mencionamos, no vale la pena derramar una lágrima por el que logró salir del encarte de la vida terrenal, realmente merecería una celebración terminar la última reencarnación, terminar el papel actoral de un alma o, alcanzar la iluminación o la lucidez para salir de la simulación, de la Matrix.
La humanidad en general sueña con la eterna juventud y alargar la vida ¿Qué propósito tiene vivir cientos de años? ¿si se consigue la juventud eterna y se derrota la muerte a que se dedicará el ser humano? ¿De dónde sacará alimentos y recursos para vivir esa soñada eterna juventud? ¿A qué actividad se dedicará el ser humano en esa época dorada? ¿vivirá a costillas de quién? Y si tiene que trabajar: ¿cada cuánto deberá cambiar de oficio para evitar el tedio laboral y los oficios repetitivos y rutinarios? Me hago estas preguntas pensando que la única manera de vivir cientos o miles de años es mediante la tecnología, en una época, quizá no muy lejana a nuestro tiempo, cuando nuestros conocimientos, hobbies, gustos y cultura (incluso nuestra personalidad) se puedan copiar como un archivo para instalar en la memoria de un robot que dure milenios, cuyas piezas desgastadas se puedan recambiar y cuyos nuevos aprendizajes se sumen a los que extrajeron de mi cerebro; de esta manera, nuestros nuevos cuerpos tecnológicos sin enfermedades ni necesidades orgánicas, podrían viajar sin las actuales limitaciones biológicas del ser humano y podrían así colonizar el sistema solar y quizá en eones el universo ¿y para qué? a la final, si ese robot conserva mi propia conciencia: ¿seré yo? Y ¿qué fin tendrían esos nuevos conocimientos? ¿Para transmitírselos a quién? Nuestra memoria humana se justifica para transmitir conocimientos de una generación a las siguientes, de padres a hijos y nietos para conservar los avances de la cultura humana y enriquecerlos con los nuevos aprendizajes, esa es en realidad la primera misión de la educación, transmitir esos conocimientos a nuevas generaciones; imagínese a Tarzán, la célebre y racista historia de un niño cuya madre muere tras el parto y es criado por una gorila, aprende a hablar sin ningún contacto humano, y termina dominando a animales y tribus africanas, en la realidad ese niño solo hubiera aprendido los sonidos guturales de su mamá adoptiva, eso se ha comprobado en ”niños lobos” criados por animales salvajes rescatados en la India; si los padres y luego los maestros no enseñan a nuevas generaciones su idioma, terminarían los niños en una babel donde no se entenderían con nadie, ese es el sentido de la educación, enseñar qué es una mesa, para que el niño cuando oiga la palabra mesa sepa a qué cosa se refiere quien le habla.
La imagen pintoresca de una eternidad en el cielo, donde los salvados son millones de angelitos subidos en nubes, cantando alabanzas a Dios Padre, al tiempo que tocan cítara por cientos, miles y millones de años, me agobia, no me cabe en la mente y no logro visualizarla.
Mis elucubraciones no recibirán una respuesta que me satisfaga intelectualmente, pues ni siquiera los Teólogos (a quienes doy excusas) cuyo objeto de estudio es Dios saben mucho de él, así que por fe y comodidad para mí, seguiré creyendo que hay un Dios creador, que Jesús es el hijo de Dios y que consiguió la salvación de mi alma, al dar su vida como pago por mis pecados.



Buen día Danilo. Saludos.
Me disculpa la tardanza al responder pero estuve ocupadito.
Interesante artículo Danilo del cual daré mi opinión acerca de la eternidad y de la inmortalidad como lo menciona en un párrafo de este texto.
Cabe aclarar lo siguiente según Google : Inmortal supone alguien que nació y no morirá. Eterno es alguien que siempre ha existido, sin principio ni final.
El tema de la eternidad es un tema que ha perseguido al ser humano desde siempre, generando todo tipo de opiniones que pueden caer en el campo de la especulación, de la ficción y porque no de las certezas ya que no se sabe a ciencia cierta la temática esbozada. Respecto a la inmortalidad, los seres humanos inmortales como en el serie de «Highlander el inmortal», en el cual son un grupo de personas y me disculpan la redundancia «inmortales», deben matarse entre ellos hasta que al final sólo quede uno y esto sucede cuando combaten dos de ellos con sus respectivas espadas y reglas, en donde uno de ellos muere cuando es decapitado por su rival , lo cual sería una larga longevidad finalizada por la muerte a través de la decapitación.
Si la inmortalidad fuera algo real o que se pueda conseguir, sería el fin de las enfermedades, pestes y plagas que asolan y devastan al mundo pero la otra cara de la moneda sería ahora si je je je, la sobrepoblación del planeta, tremendo problemita. En fin, estoy en el campo de la especulación, pero si fuera posible, sería un riesgo interesante de vivirlo para saber si vale la pena la inmortalidad o la mortalidad.
Respecto a la eternidad como una duración infinita sin principio y sin fin, es un tema complejo ya que no es del común y su comprensión, en lo personal, no es tan sencilla, además, se desconocen evidencias al respecto o tal vez se tengan por parte de grupos muy cerrados con relación a este tema.
Eternidad e inmortalidad son temas que siempre se han escuchado, pero poco profundizados y por ende poco opinables ya que no son de la charla habitual como lo es la política , la farándula, el fútbol u otros temas más , pero es bueno participar en su documento, Danilo.
Gran trabajo investigativo.
Feliz día y siga escribiendo Danilo.
Felicidades.
Mil gracias querido Isdaen: muy interesantes sus aclaraciones, mil gracias por leer mis escritos y dar sus interesantes aportes. Mil saludos y bendiciones.
Muy reflexivo artículo, me genera muchos cuestionamientos y con más dudas que certezas …pero de eso se trata la existencia responder preguntas y obtener nuestra propia verdad en el proceso… gracias gracias gracias padre.
Hoja hijo: mil gracias por sus palabras acerca de mi escrito, muchas veces seguimos doctrinas ciegamente, sin ningún cuestionamiento, siempre es bueno preguntar y dudar. Mil saludos y bendiciones.
Buen artículo
Hay parte en las que tiene mucha razón por qué son así soy un hombre ciencia y tecnología y he dedicado casi toda mi vida ha estudiar y experimentar como el ser humano es materia y celula y que somos generación y no creación
Para tocar estos temas hay que dejar a un lado las religiones y las culturas, y aplicar el conocimiento de la vida como es un universo lleno de varios Miles tal vez millones de planetas,
Hola apreciado Edison: mil gracias por su buen comentario. Mil saludos y bendiciones
Saludos Danilo cómo siempre mi aprecio y cariño para usted .Dios lo Bendiga.
Hola León Felipe: mil gracias por su buen concepto para mis escritos, mil saludos y bendiciones para UD y su querida familia.
Mil gracias don Javier, es UD muy generoso, mil saludos y bendiciones.
Interesante artículo.