EN BLANCO Y NEGRO
2025 EL AÑO 9
Nueve es un número considerado incompleto, sin embargo, es el número más alto de un solo dígito en el sistema decimal; novena hora después del mediodía o de medianoche. Así lo marca el dispositivo de contar las horas de un día. También se le relaciona con la terminación, la finalización de un ciclo, y se dice igualmente que no es número perfecto, porque le falta uno para ser decena. Recordando de igual manera que si, significa finalización, Jesucristo murió en la hora nona, dando cumplimiento a su misión en la Tierra, de acuerdo a los propósitos divinos.
Al sumar los números que forman este año 2025, nos da nueve. Así de sencillo. Haciendo estos simples conteos, nos encontramos que el tal nueve es símbolo de muchas cosas buenas, malas, positivas, negativas, y que habría que profundizar sobre su significado en términos esotéricos, matemáticos, filosóficos y de raciocinio bien sea de orden académico, intelectual o financiero. Se puede hacer una amalgama de todo lo que se dice, se sabe o se especula.
Pero lo cierto es que estamos en el año 25 del siglo 21, y que las expectativas que trae su contenido aritmético, están corriendo a pasos agigantados hacia la muy sonada agenda del 2030. Y con ello vemos la presencia de la Inteligencia Artificial o IA como se le designa en los medios de comunicación, haciendo a un lado de forma brutal a lo que es aterrador escribir, la auténtica identidad del ser humano, tal y como fue puesto en este plano terrenal. Es más, las personas mismas están perdiendo su identidad, cuando aduciendo que tenemos al alcance de las mentes más extrañas en pensamiento y análisis, la existente llamada diversidad de género, renegando una vez más que el humano cierto y contundente ha existido desde tiempos inmemoriales, y que solo hay dos géneros: masculino y femenino; y que cuando alguna deficiencia ha presentado la genética, han existido los hermafroditas.
Hoy, este año 9 trae a la palestra, una persona que, perdiendo su sentido común de la creación, discute que los lo aún llegado al mundo, podrían en tiempo muy corto, escoger cuál es el sexo con que se van a identificar, aunque su organismo le muestre que su presencia física obedece y le dice quién es, al que él quiere ser. Perdemos identidad, y de sobremesa aparece la IA a la par de todo este desmadre, para recrear imágenes que imitan no sólo rostros, sino voces y mecanismos robotizados, que pretenden reemplazar al hombre en términos genéricos, como ciertamente debe entenderse, porque hasta el idioma mismo se ve afectado con este “enredo” generacional que estamos palpando.
¿Qué es lo estamos haciendo con esta tecnología y su diversidad de sistematización, que hoy, nos obliga convivir con ella en todos nuestros asuntos, los cuales se ven notablemente impactados? Perdiendo la capacidad de ser HUMANOS CONVIRTIÉNDONOS EN MÁQUINAS.
Número nueve, año 2025, inteligencia artificial, identidad perdida como personas, dibujan un panorama apocalíptico, que muchos de nosotros, no comprendemos, sin hablar de muchas otras cositas, como la multiplicación de toda suerte de entretenimientos, las facilidades para los negocios, la salud tomada como empresa de grandes dividendos, corrupción y engaños que se derraman como torrentes de oscuridad, y toda una suerte de misterios que se tejen en el alma humana, perdiendo a velocidades fantásticas la razón de vivir. La violencia que hoy tenemos en todas las fases, nos dice que las guerras serán infaltables, y que este numeral 9 nos esta avisando que un abismo de abismos nos está cercando, si no levantamos la mirada al cielo profundo con un temor reverencial, y no de miedos o pánicos infundados por las religiones o las profecías que están apareciendo a montones, que descalabran cada hora las mentes, porque están siendo tenidas en cuenta por el pensamiento, y el alma se confunde en agónica tristeza y trastornos neurológicos, que nos siguen diciendo al oído: estás perdiendo tu identidad de HUMANO, tal y como todos llegamos, y en reemplazo de tu natural inteligencia con que fuiste dotado, se te está reemplazando con una Artificial.
¿SERÁ QUE EL ESPIRITU QUE HAY EN CADA PERSONA NO DESPERTARÁ DE ESTAS TEMIBLES TINIEBLAS, REVISTIÉNDOSE ESTAS CON MÁS FUERZA DIZQUE DE LUZ Y PROGRESO EN PRO DE LA TIERRA Y SUS MORADORES?
¿Si el número nueve significa culminación de un ciclo, cómo llegaremos al siguiente y cómo le llamaremos? Amanecerá y veremos.
Con ustedes un ser humano que observa cómo el mundo se cae a pedazos, y quiere regresar de nuevo a la Ciudad del Arquitecto de arquitectos, cuya ingeniería no tiene comparación con ninguna otra.
Difícil SI, imposible NO.
AMPARO BUSTAMANTE OSORIO.
PERIODISTA CONCEPTUAL.
CELULAR 3207335960



Algunas personas me han cuestionado con gran respeto, sobre este tema tri-partito sobre lo que versa el articulo, ya que su lectura les da una idea más sobre poner en tela de juicio dos puntos, que guardan cierto paralelo, pero que incidencia trae el comentar que el presente año, es un año nueve?
Es propio decir que si bien pareciera distante, es un modo de ver filosófico y contemporáneo entre los tres frentes, ya que ser el numeral 9 una cifra incompleta, permite sentir que el desarrollo de la Humanidad está igualmente incompleto, y se precisa que ésta luche por encontrarse por la regularización del porqué de su existencia terrenal.
Las circunstancias de la modernidad ha embolatado esa reflexiva lectura, y de ahí el origen y propósito de la columna, que ha visto la luz en Elopinadero.com.co
Es cierto que una irregularidad presente en los tiempos actuales nos ponen a pensar, y preguntarnos qué es lo que pasa? Sea la inteligencia artificial la protagonista de tecnología y ciencia juntas para si mismas, hacer perder la identidad de que usted señora columnista menciona. Y creo que es verdad. Eso del nueve, me parece un tanto estrafalario, pero puede ser tenido en cuenta. Son temas complejos y hay que tratarlos con mucha profundidad para entender algo de sus intricadas temáticas. Un saludo para la autora del artículo. Es bueno que un futuro ahonde sobre eso del número incompleto 9. Es un pensamiento que me inquieta.