martes, febrero 17, 2026

VIOLENCIA Y DESAPARECIDOS EN COLOMBIA: EL DRAMA CONTINÚA.

OpiniónActualidadVIOLENCIA Y DESAPARECIDOS EN COLOMBIA: EL DRAMA CONTINÚA.

 

El tema del entierro de tercera de la Reforma Laboral y la posibilidad de una consulta popular para buscar aprobar la reforma negada por una comisión del Senado, ha generado una oleada de comentarios, lo mismo acontece con el interés del día a día en el Juicio al expresidente  Uribe, ambos asuntos han opacado el tema de los desaparecidos en Colombia, entre ellos el más recientemente confirmado: “La Escombrera, en la comuna 13 de Medellín, ha sido un lugar de constantes denuncias por parte de familiares de desaparecidos y organizaciones sociales como un espacio de enterramientos clandestinos de personas que han sido detenidas, torturadas, ejecutadas e inhumadas en el lugar”(cienciassociales.uniandes.edu.co).

“¿Cuántos desaparecidos hay en la Escombrera? Y los paramilitares luego llegaron e hicieron “desaparecer” a al menos 200, 300 personas de la zona. Lo que significa que los cuerpos en la Escombrera pertenecen a víctimas de lo que solo puede ser considerado un crimen de Estado” (www.bbc.com 23 diciembre 2024).

En el actual 2025 se confirmó el hallazgo de 4 cadáveres en la Escombrera, esto les da credibilidad a las denuncias de personas de la comuna 13, los familiares declararon la desaparición de unas 500 personas entre 2001 y 2004, para los familiares de los desaparecidos estos descubrimientos son la oportunidad para demostrar que sus denuncias eran ciertas, tal como lo había revelado en 2014 un ex-paramilitar (France 24 Español. YouTube 22 febrero 2025).

Cuando me imaginaba que el capítulo de los falsos positivos de Soacha era ya una verdad totalmente esclarecida, un asunto para no olvidar en la memoria colectiva, un recorte de prensa me recuerda el caso de Oscar Morales Tejada (foto 1), el único de los asesinados por el Ejército en 2008, que faltaba por ser hallado: “El cofre de madera se veía claro entre la urna de cristal. María Doris y Darío Alfonso se sentaron justo al frente, en la primera fila. Cada tanto dirigían la mirada hacia el cajoncito marrón y la bajaban hasta la pintura que por años tuvieron en su casa aguardando para este momento: un lienzo de fondo anaranjado con el rostro de su hijo Óscar Alexánder Morales Tejada en escala de grises, iluminado por la luz de tres cirios y decorado con claveles blancos. “Si  nos alcanzó la vida para encontrarlo”, pensaba en silencio ella -que ya cumplió 74 años-, mientras se aferraba a la mano de su esposo, como tantos días y tantas noches en los últimos 16 años y seis meses, en los que se enfrentaron juntos a los militares que asesinaron al quinto de sus seis muchachos y mancillaron su nombre, a los jueces y fiscales que se demoraron en actuar, a los alcaldes que pusieron trabas a su búsqueda y a los políticos y ciudadanos que trataron de justificar su muerte”. “La última vez que su familia oyó su voz fue el 31 de diciembre de 2007. Dos semanas después, en el Copey, Cesar, un grupo de soldados lo mataron para presentarlo ilegítimamente como un delincuente dado de baja en combate y engordar sus índices de éxito militar, bajo la lógica execrable de los mal llamados falsos positivos. Luego se cuerpo fue desaparecido. Tuvieron que pasar 6.014 días para que su familia volviera a sentir su presencia, así estuviera sin vida. Para ponerles fin a la incertidumbre y la zozobra de no saber de su paradero, pese a tocar todas las puertas posibles. Para darle sepultura y “tener un lugar donde dejarle una florecita y visitarlo”, como ha repetido Darío hace tanto” (“El Espectador”, La lucha de 16 años para recuperar el cuerpo de Óscar Morales Tejada, Julián Ríos Monroy, domingo 23 de junio de 2024, páginas 12 y 14).

 

 

 

“En simultánea a la lucha por encontrar los responsables del crimen de Óscar Alexánder Morales Tejada, su familia emprendió una batalla para que las instituciones responsables de la búsqueda actuaran de manera expedita. En noviembre de 2014, Doris y Darío -junto a varias integrantes de las Madres de Soacha y Bogotá (Mafapo), el Costurero de la Memoria y otras organizaciones- hicieron una peregrinación de más de 800 kilómetros hasta El Copey, Cesar, donde desde 2011 se presumía que estaban los restos de Óscar, en uno de los sitios de inhumación más grande del país. Doris pensó entonces que, por tener el sitio referenciado, la identificación del cuerpo de su hijo sería rápida, pero no fue así: pese a saber dónde estaba, se necesitaron casi diez años para encontrarlo. Su drama muestra la complejidad de la búsqueda en Colombia, que a pesar de la llegada de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) sigue teniendo grandes desafíos en un país, con más de 100.000 víctimas de este crimen”.” La intervención de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas en el cementerio alterno de El Copey, Cesar se realizó en cinco fases, a lo largo de 4,2 hectáreas de tierra. El cuerpo de Óscar Alexánder fue recuperado en la primera intervención, que se llevó a cabo entre el 31 de mayo y el 17 de junio de 2022. Sin embargo, el proceso de identificación plena por parte del Instituto Nacional de Medicina Legal solo se completó en mayo de este año. Durante estas cinco fases se logró la recuperación de 52 cuerpos de personas posiblemente desaparecidas debido al conflicto armado”  (“El Espectador”, La lucha de 16 años para recuperar el cuerpo de Óscar Morales Tejada, Julián Ríos Monroy, domingo 23 de junio de 2024, páginas 12 y 14).

“Enel país hay 10.487 sitios de interés forense, donde se presume que puede estar un desaparecido. Uno de ellos es el municipio de Fundación, específicamente el cementerio San Rafael (Foto 2), que fue identificado por el equipo de la Unidad en el plan regional de búsqueda del norte de Magdalena y Dibulla. La mirada se puso en este punto tras la investigación y recolección de relatos de las comunidades sobre los momentos más álgidos del conflicto, cuando llegaban cuerpos en grandes cantidades al cementerio” (“El Espectador”, La búsqueda de desparecidos en el Magdalena, otra lucha para rescatar la verdad de la tierra, Paulina Mesa Loaiza, domingo 30 de marzo de 2025, páginas 6 y 7).

“Elkin Miranda viajó cuatro horas en carro para recoger a una de las astillas que tenía en su corazón. En Fundación, Magdalena, quedó enterrado un pedazo de su vida cuando supo que en algún lugar del cementerio San Rafael dejaron el cuerpo de su hermano Manuel sin lápida, flores, ni lágrimas. Lo único que sabe es que lo asesinaron y lo desaparecieron en ese cementerio hace 15 años. El Ejército fue el que le informó lo que había pasado con su hermano y lo citó por lo menos tres veces en ese lugar para exhumarlo, pero siempre lo dejaron esperando. Elkin siempre regresaba sin Manuel y con el alma más rota. Desde el año 2013 empezó la búsqueda de su hermano y todos los días recuerda que le pedía a Dios que le dijera algo sobre el paradero de Manuel, que le ayudara a encontrarlo. Sus súplicas tuvieron efecto cuando la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) intervino en su caso para hacer un primer ejercicio de prospección y recuperación de un cuerpo que podría ser el de su hermano Manuel. El sepulturero no había dado la primera palada, pero Elkin entre lágrimas sentía la esperanza más viva “Tengo fe en Dios y sé que las cosas van a salir bien y sé que en ese punto va a estar mi hermano. Lo voy a tener cerca. Le voy a dar una sepultura. Eso me alivia un poco el dolor”, repite mientras sus ojos se encharcan más de alegría que de tristeza.

Encontrar un lugar donde posiblemente esté Manuel no fue un simple golpe de suerte. Detrás de ese primer hallazgo que le devuelve el aliento a la familia Miranda existe un trabajo completo y de varios años por parte del equipo que conforma la UPBD, la entidad creada a partir del Acuerdo de Paz de 2016 dedicada exclusivamente a buscar a las 124.734 víctimas de desaparición en el país en el contexto del conflicto armado. Desde una mirada integral, la Unidad busca personas que hayan desaparecido en hechos de desaparición forzada, secuestro, reclutamiento forzado y cualquier tipo de violencia”. ” Hemos llegado a documentar 12 sitios en el cementerio donde se podrían encontrar 14 cuerpos, la certeza solo la tenemos hasta cuando hacemos la intervención, y eso también nos lleva a nueva información” (“El Espectador”, La búsqueda de desparecidos en el Magdalena, otra lucha para rescatar la verdad de la tierra, Paulina Mesa Loaiza, domingo 30 de marzo de 2025, páginas 6 y 7).

Lenta, pero inexorablemente van saliendo a la luz pública las atrocidades que paramilitares, guerrillas, militares y políticos cometieron contra personas humildes y excluidas, bestialidades que han querido acallar, ocultar, y hasta justificar (con eufemismos como: la seguridad democrática), argumentando que sus crímenes sirvieron” para hacer un país más seguro para los inversionistas”.

Va saliendo a flote una realidad dantesca y clandestina: nuestro país es una gigantesca fosa común, donde reposan aún miles de cadáveres, cuyos dolientes (en un ejemplo de entereza y resistencia, digno de encomiar), a pesar de lo doloroso e injusto de su situación, derraman lágrimas de felicidad cuando logran darle cristiana sepultura a sus seres queridos.

Algunos sectores políticos y económicos nacionales han florecido sobre esa horrorosa violencia, que para nosotros colombianos humildes, es un problema, pero, que por lo visto para grandes sectores de la gran dirigencia colombiana, es un método de enriquecimiento ilícito que han practicado con persistencia desde hace décadas: refinaron el corte de franela de la violencia para pasar a torturar a sus víctimas, desaparecerlas, desmembrarlas con motosierras en casas de pique y borrar las huellas de sus crímenes en hornos crematorios, todo esto muestra su perfidia y ferocidad a la hora de buscar mantener el poder político y económico a sangre y fuego, sin ningún remordimiento.

Este panorama de la violencia colombiana, que de por sí ya es espeluznante, se vuelve macondiano cuando algunos responsables intelectuales de muchos de esos episodios de violencia, incitan a marchar contra la corrupción, contra las reformas sociales en un país de desigualdades y exclusiones, y lo peor, algo de “no te lo puedo creer”, es que haya ilusos, ingenuos que salgan a aplaudir a estos politiqueros, que ahora salen a posar de salvadores de los humildes y trabajadores.

A veces quisiera no hablar más acerca de los desaparecidos, pero como dijo alguno: “la realidad es tozuda y obstinada”.

 

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12 COMENTARIOS

  1. Excelente artículo José Danilo. Muy relax, claro, completo y triste. Pero así es. Lo más doloroso: todo Colombia es una fosa común y lo más cruel: que mucha gente en si ignorancia política, les sigue creyendo, los defiende y vota por ellos.

    • Hola Cesar: muy valioso y oportuno su comentario, como alguien dijo » no hay peor esclavo que el que ama a su cadena», somos un pueblo victimizado que se deja engañar con cantos de sirena; pero ¿hay signos de cambio ? Esperemos que si.M8l saludos y bendiciones.

  2. Buen día Danilo. Gran escrito.

    Con relación al escrito se ratifica la terrible cotidianidad respecto a la cantidad de desaparecidos,
    enterrados y descuartizados ( Las terribles casas de pique ) modalidad actual para el asesinato y la desaparición del «paciente que necesiten» como dicen los delincuentes.

    Esta semana el concejal Miguel Rave del municipio de Dosquebradas, hizo una denuncia acerca de la presencia de 20 casas de pique en este municipio y el día de hoy se allanaron dos de ellas y encontraron un muerto no descuartizado, lo cual implica que si se puso cuidado a la denuncia. Otro funcionario denunció a la policía y están pidiendo el cambio del comandante de esta institución en Dosquebradas. Con esta denuncia puedo mencionar lo siguiente : Terribles descubrimientos, los cuales son preferibles que los terribles encubrimientos, los terribles silencios y las terribles impunidades pero este es el comienzo de algo que tiene que cambiar.

    Soy amante de las frases y mencionaré las siguiente que se sintonizan y amplían el escrito realizado por usted Danilo : » Cuando no se ataca el fuego se muere con el fuego » , » No le tengo miedo a la violencia del violento sino al silencio del no violento «. Creo que esta situación va a cambiar y tengo mucha fe ya que la sociedad Colombiana está » en la mitad del río » y en la mitad del río toca nadar a las buenas o a las malas, el instinto obliga y el miedo tiene límites y en la medida que se rastreen y se haga inteligencia policiaca y militar responsable, el tema va a ser distinto.

    El rigor de la institucionalidad está por encima de todo ya que ellas no corren sino que se les debe correr, ellas no tienen fronteras, no tienen que pedir permiso, tienen todos los medios para la persecución por tierra, aire y fuego, si deben enfrentar 100 delincuentes pueden enfrentarlos con una cantidad mayor que lo mencionado y la idea es que se hagan sentir siempre, con eficiencia y efectividad, rapidez ejemplar y seguridad para los ciudadanos.

    Muchas gracias Danilo por el escrito y un feliz día le deseo.

    Siga escribiendo Danilo.

    Felicidades.

    • Hola Isdaen: mil gracias por compartirnos el caso de Dosquebradas, terrible que se sigan presentando esos episodios violentos, que yo creía cosas del pasado reciente. Mil saludos y bendiciones.

    • Hola Isdaen: gracias por darnos a conocer esa terrible problemática en Dosquebradas, terroríficas esas casas de pique, vergüenza para las autoridades que no puedan acabar con ese flagelo. Mil saludos y bendiciones.

  3. Es muy triste saber que por la ambición o » engordar su éxito militar» se pierdan tantas vidas, esta es la realidad del país en manos de muy pocos está la responsabilidad de que esto algún día termine .

    • Hola Andrés Felipe: para de demostrar resultados en la lucha contra la guerrilla se sacrificaron Miles de inocentes,muchas veces el premio por esa fechoría era unos días de permiso o incluso una caja de lechona, esa es una triste realidad de nuestro pais, de mentirosos y asesinos.mil saludos y bendiciones.

  4. Un tema muy importante y delicado.
    La corrupción en Colombia es un problema estructural qué ha afectado la vida y ha atentado contra la libertad y dignidad de millones de Colombianos.
    Más de 5 décadas de impunidad.
    Los falsos positivos es una tragedia que toca todos los corazones Colombianos., campesinos humildes, hermanos nuestros asesinados solo para inflar las estadísticas de la lucha contra la guerrilla.
    Las protestas y manifestaciones populares nunca serán bien vistas por la élite que domina a el país, si los asalariados protestan son vistos como una amenaza para la nación.
    La justicia es un concepto fundamental en cualquier sociedad.
    La balanza de la justicia parece inclinarse a favor de los poderosos y olvida el derecho de los más desfavorecidos y esto se refleja en cualquier ámbito de nuestro vida cotidiana. Cómo lo dijo un Ilustre el cuál fue el alma y defensor de los derechos humanos en el Caguan «Los ricos y poderosos siempre serán inocentes , los pobres y desfavorecidos pagarán por todos»
    Esto lo vemos a diario en nuestra amada patria

  5. Un tema muy importante y delicado.
    La corrupción en Colombia es un problema estructural qué ha afectado la vida y ha atentado contra la libertad y la dignidad de millones de Colombianos.
    Más de cinco décadas de impunidad.
    Los falsos positivos es una tragedia que toca todos los corazones Colombianos.
    Campesinos humildes, hermanos nuestros asesinados solo para Inflar las estadísticas de la lucha contra la guerrilla.
    La protestas y manifestaciones populares nunca serán bien vistas por la élite que domina el país., si los asalariados protestan y exigen sus derechos son vistos como una amenaza para la nació.
    La justicia es un concepto fundamental en cualquier sociedad.
    La balanza de la justicia parece inclinarse favor de los poderosos y olvida los derechos de los más desfavorecidos y esto se refleja en cualquier ámbito de nuestra vida cotidiana.
    Cómo lo dijo un Ilustre el cuál fue el alma y defensor de los derechos humanos en el Caguan » Los ricos y poderosos siempre serán inocentes, los pobres pagarán por todos
    Gracias don Danilo, es un triste y vergonzosa realidad de nuestra amada patria

    • Mil gracias Querida Martha: personas sensibles como UD logran entender esas tragedias que siempre le ha tocado soportar al humilde pueblo colombiano.Mil saludos y bendiciones.

  6. Estimado Danilo:El dolor causado por seres que en una expresión de la más refinada cobardía, fanatismo político y religioso,amparados en un estado de la más alta podredumbre, avergüenza al mismísimo»creador».

    • Hola apreciado amigo Helmer: contundente comentario, su reacción es la queque me gustaría inspirar en todos los lectores del escrito. Mil gracias por su sensibilidad humana.Mil saludos y bendiciones.

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