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LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

DeportesEl Deportivo Pereira en tiempos de crisis

El Deportivo Pereira en tiempos de crisis

POR HUGO OCAMPO VILLEGAS

Declaraciones poco afortunadas del agente liquidador John Omar Candamil que calentaron los ánimos entre los seguidores ‘matecañas’ que, inconformes con los resultados en el actual torneo, piden a gritos su renuncia ante lo que el abogado, metido ahora a dirigente del fútbol, respondió con tono seguro pero desafiante, con algo así como que ‘las amenazas me dan mas valor” para seguir adelante.

Un grupo de hinchas que se traslada hasta el edificio de los juzgados de la ciudad para pedirle a la juez encargada de la liquidación que agilice el proceso de la subasta, hablando por los que no protestan callejeramente, sino que se lanzan en improperios por las redes en contra de Candamil y los jugadores, y por otros más que también utilizan el silencio como una manera de manifestar su descontento.

Renuncias que amenazaron con socavar el manejo administrativo y técnico del equipo. Uno que se fue porque aceptó un alto cargo (Luis Eduardo Duque), otro que no aguantó las presiones mediáticas en las redes, según lo dijo públicamente (Luis Felipe Eusse) y uno más cuya verdadera razón de su decisión de irse es un mar de conjeturas desde profesionales hasta personales (el técnico Craviotto).

Y mientras, el que muchos quieren se que se vaya apenas terminada la tarea –el abogado Candamil- sigue ahí con versiones no confirmadas que dicen que los nuevos interesados en adquirir al Pereira, a través de un Fondo de Inversiones, lo dejarían como la cabeza visible en el manejo del equipo. Algo de bueno habrá en su gestión, pero además, entre ellos se entienden.

Una comunicación de los jugadores que reclaman por lo que les deben en materia de salarios, además de una parte de los premios por el ascenso del 2019, yendo más allá al preguntar qué se hicieron los 700 millones de pesos autorizados por la juez para pagar los compromisos laborales, más los ingresos de la televisión y el apoyo de la Conmebol en el tiempo del receso por la pandemia.

Con todo y el derecho que les asiste para pedir lo que es suyo, eligieron el peor momento para cobrar, pues de inmediato los hinchas recalcitrantes y otros menos les cobraron la falta de resultados y la pésima campaña, ya que consideran que ellos también tienen su deuda futbolística con el Deportivo Pereira y con la ciudad.

En el fútbol los buenos resultados tienen el poder divino de esconder los defectos que no se quieren dejar ver, pero las malas campañas tienen el poder humano de sacar a la luz pública las miserias del comportamiento social

Y esto último está ocurriendo en el Deportivo Pereira. En época de crisis, aquellos aficionados –evidentemente no todos- que quieren descabezar a quienes fueron sus ídolos en el ascenso; jugadores privilegiados con sus sueldos en esta época de pandemia, en la que todos perdimos, que sólo tienen sentido de pertenencia por el bolsillo, mientras se hacen públicas las incongruencias del manejo administrativo que priorizó un suelto extravagante para el técnico en un contrato extendido en el tiempo sin justificación alguna.

Me podrán excomulgar y tacharme de desubicado y en ‘fuera de lugar’, pero en el fútbol deberían existir sueldos básicos moderados y estratificados, pues hay diferencias escandalosas entre lo que ganan unos y otros jugadores –lo que contribuye a dañar las relaciones internas en un plantel- y establecer en el contrato algo así como las comisiones de éxito de las empresas: más puntos, más dinero.  Así dejaríamos de ver jugadores indolentes y caminando por la cancha porque tienen sus millones asegurados en cada pago, sin importar si el equipo está arriba o abajo en la tabla de posiciones.

Pero, bueno esto último es harina de otro costal. Volviendo al Pereira lo que parece más indicado es la subasta a la mayor brevedad posible. Qué quienes adquieran el nombre del producto, su derecho en la Dimayor y los activos en jugadores, tengan al menos sentido de pertenencia por su negocio ‘público-privado’ e inviertan para armar un buen equipo.

Como lo manifiesta claramente el colega Luis Alfredo Céspedes: “Deportivo Pereira está preso en un juzgado’ y es perentorio –digo yo- que ya le den su orden de libertad.

Ahhh… y algo más. Renuncias lamentables las de Duque y Eusse pues si en algo había acertado el señor Candamil después de habernos metido a su amigo Duván Vásquez, fue vincularlos para orientar la parte deportiva de Corpereira –y en mucho contribuyeron a organizarla- como, también hay que decirlo atinó con la escogencia de Héctor Fabio Ospina para suceder a Eusse.

Ojalá John Omar Candamil no ahorrara dinero para pagar un sueldo digno a un jefe de prensa, que también supiera seleccionarlo, pero que además tuviera un asesor en comunicaciones para que mejorara la imagen no sólo suya sino también institucional, que haga que su gestión sea más amigable y menos contaminada de la soberbia que impregna el negocio del fútbol profesional y ante todo para que algunos mandos medios entiendan que las buenas maneras no se deben extraviar en el cumplimiento de su trabajo.

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